A PESAR DE PPK, ¿ES POSIBLE EVITAR QUE EL FUJIMORISMO GANE LA PRESIDENCIA?

Por: Diego Trelles Paz

Lo lamento: no tengo una respuesta certera para la pregunta que le da título a este post. Creo, sin embargo, que sí: aún con una ligera ventaja de Keiko Fujimori en las encuestas, me parece que es posible vencer al fujimorismo aún cuando es notorio que su oponente, Pedro Pablo Kuczynski, no está interesado en facilitar ese camino y se siente muy cómodo saboteándose, entorpeciendo cualquier progreso, y quedándose mudo cuando debería capitalizar a su favor los gruesos errores de una candidata que, aparentemente, sabe que corre sola.

En pocas palabras, yo no descartaría la posibilidad de que haya habido un pacto bajo la mesa para que Keiko le gane al que la prensa concentrada y las encuestadoras vendieron como «el único candidato que podía vencerla».

El escenario, sin embargo, es más complicado de lo que parece. Esta segunda vuelta ha dejado al descubierto el desparpajo y el cinismo de muchas de esas voces influyentes de las redes que, en la última semana de la primera vuelta, pidieron públicamente cambiar el voto de Barnechea a PPK. No esperen un mea culpa de su parte. Tampoco lo pidan. Ya fue. Sigamos hacia adelante.

Lo curioso es que si uno ve la distribución de los votos de esta segunda vuelta, puede identificar que la mayoría de los lugares en los cuales PPK está arriba, se inclinaron ampliamente por Verónika Mendoza. El norte y el oriente, sin embargo, siguen siendo bastiones de Fuerza Popular: para revertir ese resultado (dado que en Lima perdería Keiko), PPK tendría que empezar a hacer campaña contra el fujimorismo. El gran problema es que no quiere.

Es decir: «el único candidato que podía vencer a Keiko» es, al mismo tiempo, el único candidato al que no le da la gana de hacerlo.

¿Qué hacer?

De repente podríamos considerar estos 4 factores.

1. El antifujimorismo es una verdadera fuerza nacional. Ahí no solo entra el progresismo, sino una gran gama de tendencias políticas. Tengo un gran respeto por las personas que no piensan ir a votar o van a viciar el voto/dejarlo en blanco (ante la oferta, que es una farsa, cómo culparlos). Mi pronóstico, sin embargo, es que esta tendencia va a cambiar la misma semana de la votación. Habrá mucha gente que no dirá que votó por PPK, pero lo hará. No es un voto por PPK, es un voto contra el fujimorismo.

2. Hay que dejar de despreciar al votante fujimorista. Keiko nunca ha dejado de tener 20%: mirar con desprecio ese voto democrático, es no entender su naturaleza. Nos guste o no, con el populismo más aberrante, el fujimorismo ha sabido capitalizar las demandas de mucha gente literalmente olvidada por los distintos gobiernos. Para volver a ganar algunos de esos votos, es necesario demostrar los verdaderos peligros que implica la vuelta de la mafia fujimorista. Insultar al votante fujimorista es darle alas para reafirmar su voto. Al mismo tiempo, es necesario diferenciar al votante fujimorista (es muy difícil convencerlo por la red, el trabajo en este caso debe hacerse de manera personalizada) del ejército de trolls contratados por la mafia para generar psicosociales. Todo lo que hacían los diarios chicha se hace ahora por la red social.

3. Lo que busca el fujimorismo (con el aval de la prensa concentrada, que se siente cómoda con sus dos candidatos) es que el votante antifujimorista se desespere y entre en pánico. Un escenario ideal para ellos es el que nos enfrenta a todos. ¿Cómo responder? Con paciencia: trabajando con la mira puesta en el 30 de mayo –Día de la Marcha NO A KEIKO– y tratando de evitar cualquier pelea pública y acusación contra: A) Los que hacen campaña por el voto nulo/en blanco, y B) Los partidos políticos que han decidido no endosar a ninguno de los dos candidatos. Paciencia significa no entrar con las acusaciones mutuas que solo generan más crispación. Si alguien hace campaña por el voto en blanco, que la haga: tiene derecho. Si hay partidos políticos que no apoyan a ninguno pero dicen que Keiko es peor, adelante, eso ayuda (porque lo que se está diciendo es claro: NO VOTAR POR KEIKO). Como dije al inicio: gran parte de los que no expresan públicamente su voto, se convencerán a último minuto.

4. El verdadero problema para mí es un posible fraude. Ya en la primera vuelta, vimos varias pruebas de todas las trampas que llevó a cabo el fujimorismo y no dudo de que esto se podría repetir. Si uno de los dos candidatos está aceptando tácitamente que no quiere ganar, entonces no habrá ninguna voluntad de defender sus votos en caso se presenten irregularidades. Esto es lo más peligroso. Más que a PPK, hay que exigirle a su militancia (hay gente valiosa, más allá de todo) que se ponga las pilas y se muestre más enérgica.

Sí, por supuesto, se le puede ganar al fujimorismo pese al fantoche que tenemos al frente como nuestra carta para vencerlo. Pese a PPK, el antifujimorismo puede y debe triunfar. Pero depende de todos nosotros que esto funcione.

Y yo creo que es factible.

Esto es: creo que los peruanos podemos organizarnos, podemos dejar de pelear entre nosotros, de insultarnos, de echarnos la culpa mutuamente para evitar el que sería el camino de nuestra muerte como país.

Queda poco, pero las posibilidades siguen intactas.

Ya no es hora de buscar culpables sino de encontrar la salida a este laberinto.

¿Somos capaces de hacerlo?

Del Facebook Diego Trelles Paz