En el Teatro Municipal del Cusco se presentará la película peruana "NN"

RESEÑA DE PELICULA NN – DIRIGIDA POR HECTOR GALVEZ

Riqchari Comunicación Audiovisual, presenta la película NN este sábado 16 desde las 6:30 p.m. en la sala Killa del Teatro Municipal en el marco de su ciclo de cine “UNA MIRADA AL PERÚ” el cual se desarrolla a lo largo de todo el mes presentando películas como La hija de la laguna y una selección de cortometrajes hechos en el Perú.

Luego de ver “Paraíso” (2009), nos preguntábamos cómo sería el siguiente filme de Héctor Gálvez. En esta primera película de ficción, discurrían momentos de esplendor poético precisamente por su espontaneidad y frescura –los actores no profesionales aportaban mucho de su verismo–. Pero, a veces, también se sentía el pie forzado de diálogos que no era necesario verbalizar. La vida propia de los personajes luchaba por desprenderse de frases que parecían querer justificar la existencia de la película, aunque la partida ya estaba ganada por una fuerza telúrica que lograba ensombrecer los deslices.

Cinco años después, “NN” empieza cuando vemos a Fidel (Paul Vega) comandar el trabajo de recuperación de restos humanos en las fosas que, trágicamente, se hicieron tan cotidianas en la sierra del Perú. Y, desde su arco argumental, se presenta un conflicto central: la búsqueda de una identidad por parte de Graciela (Antonieta Pari), mujer ya mayor que cree reconocer una de las prendas de su esposo –desaparecido en los años ochenta– encontradas en una de las exhumaciones realizadas por Fidel.

Pues bien, esta segunda película plantea un aparente cambio radical de tema y de estilo. Gálvez ya no habla desde la voz de los adolescentes de un asentamiento humano –como sucedía en “Paraíso”–, sino desde la del médico forense de la clase media tradicional de Lima. A su vez, el neorrealismo cede, esta vez, el paso al existencialismo. El tema ya no es la sobrevivencia en el arenal, el horizonte sin futuro de los olvidados. Ahora se trata de una ausencia. Sin embargo, es la de los mismos excluidos. Un destierro que no solo es del presente, sino también del pasado.

NN 01Podría decirse que la estrategia estilística de Gálvez es moral, y se mimetiza con el tema: la cámara funciona como un escalpelo, un lente clínico, que suele permanecer estático y concentra nuestra observación no en acciones, sino en vestigios. La cámara deja de ser documental, y de seguir los vagabundeos de los adolescentes. Ahora es un bisturí luminoso que se adentra en la oscuridad para remover el polvo. La imagen encontrada en el bolsillo del hombre, las prendas llenas de tierra que recubren los huesos, las mismas osamentas, esas materias muertas, son mucho más. Esos trozos de tela y esos esqueletos se convierten en huellas que esconden un extraño magnetismo que no todos pueden ver.

Por eso, también, es que tiene sentido el tiempo que se toma el director en filmar la manipulación de los restos, su limpieza, su reconstrucción. Es un rompecabezas delicado, cuyo posible desciframiento se apodera de dos personajes: Graciela y Fidel. Así, el acto de observar signos inciertos constituye el verdadero drama de la película. Ambos están tomados por la obsesión, una que no es de orden intelectual, sino emocional. Graciela quiere enterrar a un muerto, su esposo. Fidel quiere descubrir a quién pertenece esa osamenta reclamada por la mujer. Pero las señales son erráticas, contradictorias y se van complicando cada vez más.

“NN” se termina convirtiendo en la búsqueda de un rostro. Pero en un doble sentido. En un nivel indirecto, casi imperceptible, Gálvez hace que los afectos de Paul Vega y de Antonieta Pari se conviertan también en enigmas. Y creemos que ese es el gran triunfo del filme, hacernos estas preguntas a través de dos rostros conmovidos, estupefactos (que a su vez representan dos tipos sociales contrastados):

¿Qué persigue a Graciela y a Fidel? ¿Qué sentimientos esconden sus rostros poseídos, idos, extraviados? ¿Están tomados por la muerte? ¿Qué los relaciona? ¿De qué no se han sabido desprender para poder vivir, para seguir viviendo –como sí lo hace el hijo de Graciela, como lo hacen los compañeros de Fidel–?Banner Julio