Parte 02: “Estacionamiento” de la cultura en el Cusco

A raíz de la primera parte de este artículo,

cabe hacer algunas aclaraciones a quienes tienen algunos cuestionamientos o necesitan de mayores referencias por mis aseveraciones antes vertidas. Dicen que estoy parcializado y sí, si estoy parcializado por que no encuentro razón en realizar un evento literario en un espacio con el cual no tiene ninguna afinidad en una ciudad como el Cusco. Tampoco comprendo y exijo una explicación por el nivel de la organización para un proyecto que debe superar la organización de cuatro paredes entre pasillos de su oficina en Saphy.

En el Cusco tenemos dos universidades bien constituidas, colegios emblemáticos, puntos de cultura, organizaciones sin fines de lucro, colectivos, asociaciones e incluso gerencias de cultura (soterradas) en distritos y nuestra misma municipalidad provincial que necesitan revitalizarse y cumplir con la ciudad de la cual se llenan bolsillos, boca y demás orificios. Cuando digo que se debe investigar judicialmente ciertos temas, es porque no me cabe ni entiendo la necesidad de los “organizadores” por hacer este evento en el Real Plaza y me huele mal la imperiosa obligación de realizar esta “feria” en el secretismo y sin contar con la Cámara Peruana del Libro, y las diversas organizaciones e instituciones antes mencionadas. Por último, yo no tengo ningún tema personal con el Sr. Luis Nieto y por el contrario le tenía una gran admiración que se desvaneció al ver como procedió en la gestión pública, donde toda persona es sujeto de cuestionamiento o felicitaciones de acuerdo a sus actos como funcionario.

A los señores de Industrias Culturales, les aclaro que yo no estoy buscando un puesto de trabajo en sus laxas oficinas (donde lo correcto sería un concurso y no amistades ni dedocracia), y de manera muy clara y honesta, he realizado cuestionamientos a las anteriores versiones de este evento (FIL), así como a la organización del Premio Regional de Cultura 2015, del cual soy ganador y agraviado entre otros 22 participantes como consta en mi carta enviada a la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco con fecha 07/06/2016 (de la cual no he recibido respuesta y adjunto a este artículo). La transparencia, es un gesto político al cual debemos acostumbrarnos y la gestión pública busca beneficiar a la ciudadanía y no a tristes individualidades. El gestor cultural está para hacer producción, promover y crear nexos como vínculos con los actores de la cultura viva, no es su cometido intentar hacer todo personificando la mediocridad. Cuando uno trabaja en conjunto se hace visible el nivel de la organización y despierta la conciencia ciudadana e institucional.

Esa conciencia e intolerancia al absurdo, es la que me hace escribir para cuestionar el por qué en la ciudad genital del continente, entre otras guirnaldas de todo tipo, y donde se escribieron las primeras páginas de nuestra historia nacional, la Biblioteca Municipal sea un nido de polillas literalmente. El motivo, es que en la Municipalidad Provincial lo que existe es una Gerencia de Turismo, Educación, Cultura y Deporte, siendo “Cultura” la última rueda del coche en cuanto a presupuesto y trabajo contundente (otrora editora de inmortales libros). Es inconcebible que no tengamos una Facultad de Letras y Literatura en la Tricentenaria Universidad donde la nueva Ley Universitaria está ocasionando estragos desapareciendo completamente humanidades. Por estos motivos, entre otros que sumarían un expediente, cualquier proyección literaria en el Cusco, más aún si viene convocada desde el Ministerio de Cultura, debe ser interinstitucional y multisectorial contando con todos los actores productivos, sociales y culturales posibles. Dicho esfuerzo se cristalizaría en dos semanas de concurrida cátedra literaria en nuestra ciudad, donde los libros sean el eje de una genuina feria del libro, siendo escenario el Cusco del mayor evento de nuestras letras nacionales y por qué no internacionales.

Esto me lleva a otro punto importante, donde la pregunta es qué exponemos en este evento por tercer año, a quiénes, qué intereses, por qué en ese estacionamiento si el Cusco es un escenario natural; si no les gusta los parques y plazas (como realmente se estila) tenemos la casa del Inca Garcilaso o Clorinda Matto de Turner, el Paraninfo Universitario, la Casa de la Cultura de San Bernardo, el Teatro Municipal, el Museo Inca y demás museos, etc. etc. Nos preguntamos qué libros editan, en qué tiraje, de qué autores, con el fin de llegar a quienes. Muchos cusqueños pensamos que debe hacerse en un lugar céntrico de la ciudad para que lleguen todos los jóvenes y niños de distintos colegios. Los niños con menos recursos deben ser los primeros invitados junto a nuestros niños del campo; igualmente, hombres y mujeres así como todas aquellas personas que no atraviesan una puerta comercial por temor al rechazo pero sin embargo desean encontrarse con un libro.

filQuien conoce la verdadera realidad de nuestra llaqta no vive de espaldas a las consideraciones de su gente, sus autores, universidades, colegios, asociaciones y colectivos culturales entre otros que encarnan la cultura viva. En la administración estatal se ha confundido la gestión pública como gestión personal y la ejecución de sus proyecciones son pequeñas y medianas cuanto a eficacia y criterio se refiere.

Ferias realmente internacionales como la de Fráncfort, son organizadas por la Asociación de Publicadores y Libreros de Alemania con el natural apoyo de todas las instituciones públicas y privadas inmersas en el tema. La de Buenos Aires por citar un ejemplo muy cercano -entre las cinco ferias más importantes del mundo, junto a la de Fráncfort, São Paulo, Guadalajara, Londres y la Book Expo América, conocida además por su visión editorial y letrada como la más trascendente de habla hispana-, tiene como organizadores a la Fundación El Libro, una entidad civil sin fines de lucro, integrada por la Sociedad Argentina de Escritores, la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, y la Federación Argentina de Librerías y Papelerías entre múltiples asociaciones, ONGs y colectivos de toda naturaleza que junto a editoriales cartoneras organizan -también-, la Feria del Libro Infantil y Juvenil.

Sencillamente, para garantizar una propuesta cultural alrededor del libro desde el Cusco, la organización debe ser más participativa para concertar los objetivos, los espacios, los invitados y la programación. Para tal fin, afortunadamente los Puntos de Cultura Cusco, con reciente aval constitucional, pueden asumir canalizar las coordinaciones y por qué no los fondos económicos y la organización mano a mano junto a instituciones públicas como la sociedad civil obligada a sumarse. De esta manera, evitaríamos en nuestra ciudad “estacionar” la cultura en un centro comercial al que nada nos vincula y por el contrario corrobora el mal entendimiento que se tiene por consumo intelectual.

El circo institucional que promueve la Dirección de Industrias Culturales y Artes con su “gestión” en detrimento de la DDCC, concentra un evento hasta la fecha, carente de creatividad, identidad conceptual, objetividad literaria y amor por las letras. Este formato de “feria” se repite en Lima y otros departamentos del país, y por lo mismo ya tiene antis y contrapropuestas frente a las argollas y las mezquindades de patio provinciano.

Una propuesta saludable, es la Feria Internacional Independiente del Libro Peruano con sede en el Cusco -y sujeto a rotación por todo el Perú-, de manera que por una vez por todas reconozcamos las canteras que nos dieron a Manuel Gonzales Prada, Mariano Melgar, César Vallejo, Abraham Valdelomar, Alberto Hidalgo, Manuel Scorza entre una larga selección de hijos del país y provincias, recordados hoy, gracias a ser leídos y publicados por su propia gente. Tenemos la capacidad, porque pensar en colectivo y trabajo conjunto, siempre será la primera piedra angular donde parafraseando a José Watanabe, “para hacer volar un ave… uno debe aprender a volar…”

Adjunto: Carta enviada al Ministerio de Cultura

 

Pavel Ugarte Céspedes
Antropólogo y poeta, ganador del Premio Regional de Cultura en Poesía Cusco – 2015

PD: Jorge Vargas Prado y Aleyda Cárdenas (ambos trabajadores de la DDCC), andan escribiendo por las redes que tomaran medidas judiciales por ser mis palabras difamatorias. Aclaro y reto a cualquiera que desee “denunciarme” en base a lo siguiente: 1) No hay difamación donde la Sra. Aleyda Cárdenas fue coordinadora del Premio Regional de Cultura Cusco y hasta ahora no he recibido una explicación escrita por el incumplimiento del premio, algo que a consideración personal debo tomar como un trabajo ineficiente. 2) Las personas que invitan con financiamiento del ministerio en distintos momentos del año, son extensivamente conocidas amistades de Jorge Vargas Prado y hay mil maneras de demostrarlo lo cual tampoco es difamación. Tengo fuentes más que serias para mis aseveraciones que por ningún lado son difamaciones sino por el contrario, juicios de valor. Insto a los seudo-gestores de Industrias Culturales a que se informen y desmientan mis escritos en la vía que deseen, pero sobre todo en la moral… “La práctica, es el criterio de la verdad…” M.T.T.

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