02/10/2023

Logros y desafíos del Turismo Rural Comunitario

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El Turismo Rural Comunitario es una realidad en ascenso en Perú. Cada vez son más las comunidades rurales que se han organizado para ofrecer al visitante la posibilidad de conocer sus paisajes, sus diferentes expresiones culturales o sus actividades productivas tradicionales. El concepto tiene su encanto y representa una oportunidad de desarrollo para las comunidades. No obstante, el desarrollo de esta actividad no siempre es un éxito y se enfrenta a una serie de desafíos importantes.

El Turismo Rural Comunitario (TRC) en Perú ha crecido constantemente esos últimos años. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo define el TRC como “toda actividad turística que se desarrolla en el medio rural, de manera planificada y sostenible, basada en la participación de las poblaciones locales organizadas para beneficio de la comunidad, siendo la cultura rural un componente clave del producto”.

Las comunidades se organizan de forma colectiva para complementar y diversificar sus ingresos ofreciendo nuevas actividades turísticas. A través de estas formas de organización las comunidades son las últimas responsables y quienes deciden de forma soberana cómo se organiza la actividad turística en sus territorios. Las ofertas son muy variadas, así,  hay comunidades que ofrecen experiencias centradas en sus expresiones culturales, otras más orientadas al disfrute de la naturaleza, a la aventura, pero todas tienen un eje transversal: quien presta el servicio es la comunidad misma, a través de sus propios emprendedores.

Mejora de la calidad de vida

El Turismo Rural Comunitario es una de las actividades que puede paliar los problemas que Perú afronta tales como la exclusión social y económica de las poblaciones rurales pobres, el deterioro del medio ambiente y la pérdida de identidad cultural. En efecto, el TRC genera ingresos suplementarios y dinamiza la economía local en la medida de que es una actividad complementaria y no sustitutiva de la agricultura o de la artesanía. Contribuye también al fortalecimiento de la identidad cultural y tiene un papel fundamental en la conservación y  recuperación de la cultura: por ejemplo, en Cusco, se recuperaron vestimentas típicas, canciones, danzas, leyendas, técnicas de tejido y teñido con tintes naturales… El TRC tiene otros impactos como la mejora de la organización comunitaria, la promoción del rol de la mujer o la disminución de la migración del campo a la ciudad, mejorando la calidad general de vida.

El Centro Bartolomé de Las Casas (CBC) trabaja desde el año 2004 formando a lideresas y líderes de comunidades indígenas en el tema de Turismo Responsable, a través diferentes módulos de capacitación en TRC (por ejemplo, capacitaciones en higiene y limpieza o en costos y precios). En la región de Cusco, existen emprendimientos en TRC que son muy exitosos, pero la gran mayoría no logra sus metas. Según el CBC, el desarrollo de esta actividad se enfrenta a una serie de retos y desafíos, entre los cuales está la infraestructura necesaria (alojamiento, comunicaciones, electricidad, recolección de basura), la cual es insuficiente y, en algunos casos, inexistente.

Además, los resultados a nivel económico se hacen tardar y las comunidades siguen con bajos recursos porque el ingreso complementario del turismo no es muy importante. Los alojamientos se quedan vacíos y tienen una tasa de ocupación muy baja. Unas familias se han endeudado para mejorar su alojamiento y los turistas no vienen: enfrentando esta situación, muchos comuneros se desaniman.

Falta de entusiasmo y de grado de implicación

Un elemento esencial para el éxito del TRC es el papel que debe adoptar la comunidad local en la planificación y gestión de la actividad turística, ya que sirve para adaptarse a los cambios y son parte esencial del producto turístico. Está claro que el impacto que tiene este tipo de turismo depende del grado de implicación de la comunidad misma. El equipo del CBC ha notado que el empeño en crear las bases de calidad para el TRC es a menudo muy débil: falta una visión acerca de hospedaje, mejora de casas o actividades a proponer al turista. En muchos casos, se necesita una mayor participación y entusiasmo de los comuneros en imaginar su producto.

Empezando con el TRC, muchas comunidades  imaginan que su vida va a cambiar y que van a recibir a muchas turistas dentro de poco tiempo. La realidad es, en general, muy diferente: el TRC puede tener impactos significativos, pero hay que relativizar el éxito del concepto.

Corinne Duquesne- CBC