Un debate invisibilizado, vacios alrededor del Aeropuerto de Chinchero

Por: Pablo Del Valle

Me disculpo por escribir esto, me siento necio por hacerlo.

Siempre siento que en el debate sobre el Aeropuerto de Chinchero son otros los puntos importantes, no los que se debaten en los diarios, ni los que están llevando a Vizcarra a una interpelación:

-El primero más importante es el proceso cada vez más acentuado en Cusco y su entorno por el cual la cultura de los pueblos, los centros arqueológicos, el paisaje, va adquiriendo un sentido más y más empobrecido, y se van reduciendo a una simple mercancía. Una mercancía para sacarle una fotografía. Al alcalde provincial Moscoso y al Gobernador Regional Edwin Licona esto les importa un comino, y utilizan el término «desarrollo» y «centralismo» para llenar su hueco rollo. ¿Por qué en vez de «desarrollo» no dicen las cosas cuál las piensan? Es decir, lo que piensan es que con el Aeropuerto de Chinchero tendrán más negocios y circulación de dinero alrededor y en el Cusco, y que de eso se trata todo? Y que muchos les agradecerán por esos negocios a los que se «integrarán» como miembros de una actividad de mercado muy activa.

-Optar por lo fácil: Los turistas como fuente de ingresos para el Cusco, y no pensar en alternativas económicas productivas, en un conjunto de transformaciones de la economía cusqueña, generar bienes de valor agregado, de su base productiva.

El turismo en Cusco hace las veces de una industria extractiva, tanto así que produciendo 4 veces menos bienes de exportación que Arequipa, tiene un mayor crecimiento económico que la región Arequipa. Increíblemente, hay una especie de «ficción» por la cual ese Aeropuerto resolvería toda clase de problemas en Cusco y no generaría ninguno. ¿Es que no se les ocurre otras ideas para generar riqueza en esta región?

-Tener solo un eje de desarrollo: el Valle Sagrado y ninguna planificación significativa de lo relativo al resto de provincias del Cusco:

Paruro, Acomayo, Chumbivilcas, Quispicanchi, etc. Pensar que va a haber una élite cusqueña que se va a beneficiar de ese tránsito Aeropuerto-Macchu Picchu-Cusco y el resto no importa. Cuando está verde que esa élite cusqueña que se beneficie de esto sea significativa o siquiera amplia.

Machu Picchu se ha vuelto hasta tal punto una mercancía que si bien tiene alcance para 2,500 personas según el Plan Maestro en la temporada alta llegan a entrar 7,000 personas diarias. Es el ejemplo de la desesperación por el dinero tanto de los representantes del Estado peruano como de la élite cusqueña que se beneficia de eso, y los grupos transnacionales ligados a Machu Picchu (tren, hotelería). Obviamente el Cusco puede perder la gallina de los huevos de oro, puede que no, pero ¿qué pasa si la pierde?