Gobierno Regional Cusco atenta contra la labor periodística

Una cuota de humildad no le caería mal señor gobernador

 

Por: Carlos Carrillo Berveño

Abogado y periodista de Cusco En Portada

 

Hay algo que me ha enseñado la práctica periodística: que cuando uno es transparente y cumple con la labor encomendada, no se esconde de nada ni de nadie, no huye, ni evade, no pone parámetros a la prensa. Por el contrario, uno debería ser amplio, plural, diáfano y sobre todo escuchar. Su actuación se rige en base a lo que dispone tan ancestral proverbio, el que nada debe, nada teme.

Pero también existen funcionarios que no les gustan las cámaras ni los micrófonos, normalmente suelen ser apolíticos. De un político es difícil, casi imposible, pensar que sientan animadversión por los medios, dado que estos son sus aliados para lograr sus pretensiones electorales.

En el caso sub examine, considero que no va por este extremo. El gobernador regional es tan interesado y aprovechado que es capaz de ponerse al hombro un costal de arroz, delante de sus cámaras cetecinas, para hacer ver y creer que el animus que lo motiva es la solidaridad y no la conveniencia.

Y va más allá. Es tan atrevido que siente tener dominio de los medios de comunicación, seguramente lo tiene, no lo dudo, en aquellos medios que por un plato de lentejas se coluden y son capaces de entregarse en cuerpo y alma, de cambiar de discurso y hasta olvidar que les rompieron el diario en plena campaña electoral.

El oficio múltiple 006-2017-GRC que hizo llegar su oficina de Relaciones Públicas, no es sino un gravísimo atentado contra la labor de la prensa. A través de este documento, la autoridad regional pretende poner parámetros a la actividad periodística y hasta advierte que solo dará declaraciones a los medios en situaciones de emergencia. ¿A qué le teme o de qué huye?

En este polémico documento, tiene el atrevimiento de pautear la labor periodística con el prurito de establecer criterios básicos para la atención a la prensa, cuando en realidad no necesitamos de parámetros, sino de una política de puertas abiertas para los medios y la población. Cual dictador, luego vendrá a decirnos qué preguntar y qué no.

Entre otras cosas, reglamenta (mismo parlamentario) que dará conferencias de prensa solo cuando haya un tema de interés general, que los periodistas deberán agotar sus preguntas  luego de la exposición y que se evitará entrevistas luego de concluida la conferencia.

Entonces surge la interrogante: ¿Qué temas serán de interés general para el gobernador? ¿Invitará a una conferencia cuando un funcionario suyo esté incurso en actos de corrupción o cuando algún proceso de licitación esté manchado por actos de colusión? Aunque dudo que lo haga, debería hacerlo, porque finalmente se trata de un asunto de interés general por estar en juego los dineros del pueblo y del Gobierno Regional.

Para las ruedas de prensa, disponen desde el Gobierno Regional que solo convocarán a estas siempre que se tenga necesidad de informar sobre dos o más temas de interés. Significa entonces que si mañana existe la necesidad de un pronunciamiento de la autoridad regional sobre el aeropuerto de Chinchero, no invitará a una rueda de prensa porque solo es un tema. Pretextos y excusas para no dar la cara y huir de los medios.

Pero lo más grave de esta reglamentación periodística está en el punto de las declaraciones y/o anuncios. La autoridad regional comunica que convocará a los medios solo cuando requiera dar información sobre un tema puntual, generalmente en situaciones de emergencia. Es decir, cuando se desborde el Huatanay o cuando colapse las instalaciones del gobierno regional por tanta pestilencia corrupta.

Y lo peor, vuelven a hacer uso del verbo convocar, como si los periodistas tendrían que estar a su disposición. Que convoquen a sus gerentes y a aquellos medios que se vendieron a esta gestión, quienes mantenemos niveles de independencia no necesitamos una convocatoria, sino una invitación.

Y rematan afirmando que evitarán entrevistas personales. Me pregunto entonces, recordando mis tiempos en La República, si quisiera una entrevista exclusiva para una publicación especial de página entera, no podría tener una entrevista personal con el jefe regional. Tengo que conformarme con lo que diga en una rueda o conferencia de prensa. Pero claro, de hecho que seguirá yendo a sus medios pagados, aquellos que solo en un año cobran hasta medio millón de soles.

No sé quién asesora a la autoridad regional, pero esta postura de emperador pone en evidencia las numerosas limitaciones del gobernante. Claro, si no tiene ni obras de interés, ¿qué informaría en una rueda o conferencia de prensa? Una cuota de humildad no le caería mal señor gobernador.

Publicado en la edición impresa N°08
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