UNSAAC en el abandono docente y estudiantil

Por Anthony Tumbillo Peralta
Presidente de la Federaión Universitaria del Cusco

 

Nuestra universidad aún sigue en el hoyo del abandono por parte de los estudiantes y docentes, porque reina la apatía y el individualismo del cual se aprovechan las autoridades universitarias. Desde la tribuna del estudiantado, no hay capacidad de censura a las autoridades y por parte de la docencia, no hay identidad con la institución: solo el vínculo frío y calculador económico. Está claro que sólo un pueblo organizado puede resolver sus necesidades y aspiraciones, en el caso de la universidad, sólo con estudiantes organizados -bajo una correcta dirección, con dirigentes leales- podemos soñar con una universidad pública, gratuita y de calidad.

NOTA 14

La pregunta que nos hacemos es: ¿ahora somos una universidad modelo del país, sólo por haber aprobado en nuestro estatuto la nota 14 como mínima aprobatoria? La respuesta es no. Pues la nota 14 es maquillar la mala educación de nuestra universidad, es no esforzarse en mejorar la calidad de la enseñanza. Universidades como San Marcos o la UNI, siguen considerando –honestamente- que la nota aprobatoria es 11. En la UNSAAC, la aprobación de 14 como nota aprobatoria, fue un acto facilista de quienes elaboraron el Estatuto sin la menor evaluación de sus implicancias, sin haber tomado en cuenta las estadísticas y las realidades de las diferentes carreras. Subir la nota aprobatoria no resuelve nuestras deficiencias academias y de investigación, ni soluciona las carencias que tenemos en infraestructura y laboratorios.

Esta nota traerá consecuencias en el avance académico de nosotros los estudiantes, ya que nos rige un reglamento disciplinario y sancionador que materializa todas las sanciones al estudiantado. Está, por ejemplo, el artículo 31 del Reglamento Académico, que especifica las medidas correctivas por bajo rendimiento. Respecto a este artículo, estamos seguros que los próximos semestres académicos, serán expulsados de nuestra universidad alrededor de mil estudiantes, ya que, a principios de este semestre, aproximadamente 90 % de los estudiantes tuvieron una primera amonestación.

EL GREMIO ESTUDIANTIL

Los estudiantes somos el motor del cambio y la transformación, somos el sector más dinámico, somos la vanguardia que dio luz a los diferentes cambios a través de la historia, pues a nuestro paso todo lo añejo y venerado se va profanando, abriendo la puerta a las ideas libertadoras por una universidad pública y de calidad, precepto que jamás debemos olvidar. En ese sentido, es fundamental tener un gremio consecuente e independiente de los docentes, ya que –en gran medida- el avance o el retroceso de la universidad están también al ritmo del avance o retroceso de la representación estudiantil.

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