Las elecciones municipales y regionales más despolitizadas

Por: Rudy Roca Rozas

“SIN CUESTIONAMIENTOS A LOS PROBLEMAS DE FONDO”

Confiar en la Gente:

Hemos asistido a una de las elecciones mu­nicipales y regionales más despolitizadas de los últimos tiempos, sin cuestionamien­tos a los problemas de fondo que aquejan a las regiones en su conjunto y diversidad. Y lo que es peor con una miopía y cegue­ra al momento de plantear alternativas de solución.

Todo esto en el marco de una “crisis políti­ca en las alturas” expresada en los enfren­tamientos sin fin entre el Ejecutivo y el Le­gislativo nacional, que tiene como música de fondo audios que nos hacen ver que la podredumbre está en cualquier poder del Estado, llámese Ministerio Público, Poder Judicial, Legislativo, o en los ministerios, incluso en la otrora isla de eficiencia; es decir el hasta hace muy poco todopoderoso Ministerio de Economía y Finanzas que ya tiene varias denuncias serias desde lo de Chinchero, hasta las mafias que cobraban sobornos a alcaldes para que puedan viabi­lizar presupuesto para obras públicas.

Hay rabia e indignación en la calle, pero esto no se traduce aún en movili­zación y alternativa ciudadana; se está prefiriendo obviar la política y las eleccio­nes que durante mucho han sido el espacio de la confrontación y los consensos, ahora parecen ser algo más que una anécdota.

Me gusta cuando callas:

Cuáles son los orígenes de estas elecciones despolitizadas, esto requiere un mayor es­tudio y debate, aunque algunas intuiciones van saliendo y quizá uno de los orígenes pueda estar signado en el hecho de que por ejemplo una gran mayoría de candidatos (as) a gobernadores regionales no tengan un recorrido militante basado en identida­des políticas e ideológicas fuertes; el que nunca les haya interesado construir orga­nizaciones sólidas y su liderazgo, se basa más bien en construir un relato de figura política descafeinada, surge así el inde­pendiente que va de movimiento regional en movimiento regional cada elección, el técnico, el empresario exitoso; aunque por un tiempo la excepción a la regla en Cusco por lo menos fueron los periodistas críticos a las gestiones regionales y municipales, pero que sucumbieron al poder del dinero y sus mafias, así una vez llegados al poder algunos hasta acabaron en la cárcel como Hugo Gonzales Sayán. El periodista críti­co que generaba corriente de opinión ha muerto.

Por otro lado, en plena crisis de los parti­dos políticos, los pocos que tienen militan­cia en estos y que compiten, hoy sucumben también a las otras lógicas de despoliti­zación, no participan activamente en los debates de fondo, no movilizan su apara­to partidario cuando hay que hacerlo, no generan corriente de opinión, perdidos en la batahola de la crisis, los partidos políti­cos realmente existentes se callan y están ausentes de la política regional, hasta que llegan las elecciones.

En este panorama se impone aquello que la literatura especializada ha denominado como la coalición de independientes, que más bien es una estrategia de los políticos que se asocian según cuán conocido se es, según los recursos con los que el otro cuenta, etc. Estas coaliciones son de orden coyuntural y pasada las elecciones son di­sueltas, hasta la siguiente contienda elec­toral.

<<Una gran mayoría de candidatos (as) a gobernadores regionales no tienen un recorrido militante basado en identidades políticas e ideológicas>>

Y el poder sigue intacto:

Las elecciones también son un momento para poner en debate temas álgidos, como escribía al inicio es el espacio para con­frontación de ideas, argumentos y visiones de desarrollo y claro está que es el espacio para llegar a los consensos que puedan via­bilizar aquellas ideas que han sido refren­dadas por el voto popular, esto ciertamente es un ideal, mucho más en la precariedad descrita líneas arriba.

Es decir se está perdiendo una oportuni­dad como por ejemplo para alcanzar un consenso en el tema de la lucha contra la corrupción y dejar de ser unos de los 5 de­partamentos con mayores casos de corrup­ción, que hacia el 2017 eran de 1732; tam­bién dejar de ser el tercer lugar en cuanto a violencia de género se refiere, pues de acuerdo a las cifras oficiales del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, a junio del 2018 fueron reportados un total de 3 751 casos de violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar, 8 tentati­vas de feminicidio y 11 feminicidios; o plan­tearnos la posibilidad de tener una creci­miento económico más consistente basado en una diversificación de la economía, en el desarrollo de la industria, la manufactura y así garantizar empleo digno para la gente, cosa que no hacemos aun teniendo el gas de La Convención. Incluso ponernos a pen­sar los retos que nos plantea el Cusco de ahora, que según datos del último Censo está compuesto de 74.7% de quechuas se­gún el criterio de auto identificación y que convivimos con una diversidad de culturas como la aymara y la amazónica, mestizos y blancos. Entre otros temas que en realidad deberíamos ahondar más con mayor exper­ticia como el del cambio climático.

Asumir que existe una agenda inmediata, reordenar la casa para poder enfrentar de mejor manera el poder centrado en la ca­pital que con sus problemas sigue vigente e intacto. Y para que no aparezca la frase: “llorar sobre leche derramada”, queda se­guir confiando en la gente que ante la pe­queñez de sus élites sepa constituir y llega a los consensos mínimos para un proceso mayor que destituya al centro y su poder.

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