El Gaseoducto Sur Peruano en riesgo

¿EL GAS SEGUIRÁ SIRVIENDO A LAS GRANDES EMPRESAS EXPORTADORAS O BENEFICIARÁ AL PUEBLO PERUANO?

Los proyectos más importantes del sur y del Cusco han caído en un escenario de in­certidumbre; adendas, arbitrajes y los ca­sos de corrupción han paralizado proyec­tos como el Hospital Lorena, Aeropuerto de Chinchero y el Gaseoducto Sur Perua­no, este último nos permitió soñar con di­versificación productiva, industrialización del sur, la Planta de Fraccionamiento y gas doméstico que permita mejorar la calidad de vida de los cusqueños, un escenario que todavía se ve lejano.

El Gaseoducto Sur Peruano (GSP) está paralizado desde enero del 2017 por pro­blemas de financiamiento de la empresa Odebrecht, ya involucrada en casos de co­rrupción, no pudo recaudar fondos para completar la construcción, lo que llevó al gobierno a rescindir el contrato.

La respuesta del gobierno de Martín Vizca­rra ha sido contratar a una consultora in­ternacional para que determine cuál es la mejor solución técnica y económica de este proyecto; se tendrá que evaluar a partir de tres alternativas:

1) Seguir el trazo original. 2) Construir un ducto directo a la costa. 3) Llevar el com­bustible licuefactado hasta el sur, y en un puerto de esa zona regasificarlo y conec­tarlo con las redes de los distribuidores. El ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes informó que la consultora que se hará cargo es británica, Mott MacDonals desarrollará una propuesta integral.

Al respecto el Eco. Humberto Campodó­nico alertó que esta consultora hará una valoración de acuerdo a la rentabilidad de las inversiones, quiere decir, va primar el negocio empresarial por encima de los in­tereses de las regiones del sur.

“Leyeron bien. La consultora británica – que se guía, en esencia, por la rentabilidad de las inversiones– nos va a decir “qué ha­cer”. Eso no debe aceptarse. La ruta del GSP ya está trazada y se apoya en leyes que lo declaran de interés nacional”. Eco. Humberto Campodónico.

En ese mismo sentido el congresista Ma­nuel Dammert, en un foro realizado en el Cusco, enfatizó que el actual ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, ex Gerente General de la Sociedad de Mine­ría y Petróleo, tiene la intención de anu­lar la construcción del Gaseoducto y la Petroquímica para beneficio de empresas extranjeras.

La situación del GSP se complica porque la empresa española Enagas –propietaria del 25% de la concesión- decidió iniciar un arbitraje contra el Estado Peruano en el Ciadi y recuperar su inversión de 511 millones de dólares.

En el Cusco ya diferentes organizaciones sociales han empezado a identificar estos riesgos, en la movilización ciudadana del pasado 28 de noviembre esta fue una de las consignas más agitadas, va depender la respuesta y salida que dé el gobierno, si el gas seguirá sirviendo a la grandes em­presas exportadoras o beneficiará al pue­blo peruano.

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