Cusco: Jalado en comprensión lectora

(Foto: Dirección Regional de Educación Cusco)

Por: Jelsin S. Palomino H.
Economista- Centro Bartolomé de Las Casas

Los resultados que dió la última Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) abre un espacio de diálogo y debate acerca del rendimiento de los estudiantes en distintas áreas.

La ECE concentra su esfuerzo en medir el rendimiento educativo de los estudiantes de Educación Básica Regular (EBR) a través de la evaluación de materias como comprensión lectora y matemática, entre otras, para obtener una fotografía de la situación en la cual se encuentra la educación en el país.

Puesto que el análisis a nivel nacional es el más frecuente, analizaremos lo que sucede en la región Cusco, con énfasis en la comprensión lectora y su relación con el servicio de bibliotecas de la región.
Según datos de la ECE 2018, en la región Cusco alcanzamos un 37.30% de alumnos con niveles satisfactorios en comprensión lectora en el 4to de primaria. Sin embargo, este mismo año, solo el 12,40% de los alumnos de 2do de secundaria alcanzaron niveles satisfactorios, mostrando una diferencia importantísima. Otro aspecto sustancial es el incremento en la diferencia del porcentaje de alumnos que se encuentran en el nivel inicial y en el nivel secundaria (38,40%), a diferencia del nivel primario (23,30%).

Las edades de los alumnos del 4to de primaria y 2do de secundaria, en promedio, oscilan entre los 9 y 13 años respectivamente; es en esta etapa que deberíamos cultivar con mayor énfasis hábitos de lectura, para que en edades posteriores la lectura forme parte de su vida cotidiana; sin embargo, de acuerdo a los datos expresados, los esfuerzos realizados son insuficientes, pues el porcentaje de alumnos que se ubican en niveles satisfactorios disminuye en 24.90%. Otro aspecto importante es la identificación de los mecanismos actuales que promueven la adopción de hábitos de lectura en estas edades; por sentido común, identificamos a colegios y escuelas – la actividad de las bibliotecas principalmente -, y a las bibliotecas municipales como aquellas instituciones que encabezan estos esfuerzos, sumados a los realizados por los propios ciudadanos.

<<167 personas no llegan a cubrir la demanda que generan las 2 533 instituciones educativas y programas registrados en los niveles; primario y secundario>>

Al hablar de los colegios y las escuelas, en relación al tema de la comprensión lectora, hacemos hincapié al personal de biblioteca que generalmente, dentro de las instituciones educativas se les identifica con la labor del cuidado, conservación y préstamo de libros, pero su labor va más allá de dichas actividades; su labor también incluye la promoción de la lectura y el establecimiento de algún tipo de enlace con la memoria colectiva de los lugares donde trabajan. Las 167 personas en la región Cusco dedicadas a esta labor se dividen en 34 para el nivel primario, y 133 para el secundario, según datos del Censo Educativo (CE) 2018.

Intuitivamente esperaríamos que exista al menos una persona dedicada a la biblioteca dentro de las instituciones educativas de la región, pero estas 167 personas no llegan a cubrir la demanda que generan las 2 533 instituciones educativas y programas registrados en los niveles; primario y secundario para este mismo año.
Son esfuerzos importantísimos que vienen siendo insuficientes; hubo 269 666 matriculados en el nivel primario y secundario el 2018 en nuestra región, y todo esfuerzo dirigido a mejorar sus habilidades académicas y principalmente sociales es vital; necesitan ser reforzados por la labor de los gobiernos subnacionales y por la misma ciudadanía, pues es importante ser conscientes de la responsabilidad del sistema educativo y de los involucrados en ella, pero también requerimos hacer un mea culpa por nuestros propios hábitos, preguntas como: ¿Cuántos libros leemos al año? ¿Tenemos la costumbre de comprar libros? ¿Qué leemos? y ¿Visitamos las bibliotecas? son importantes, pues a través de ellas y de nuestra conducta generada por estas, transmitiremos a la siguiente generación un hábito que les servirá para acceder al conocimiento actual y al que está generándose.

No podemos mejorar si no sabemos cómo acceder al conocimiento y esto pasa por incrementar nuestro bagaje cultural por medio del aumento de horas de lectura desde nuestras familias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *