Se realiza conversatorio sobre trata de personas y minería

Por: Elena Ramírez
| Yanapanakusun

Líderes comunales de las provincias de Espinar, Chumbivilcas y Paruro debatieron sobre las consecuencias que la minería tiene sobre las vidas de las poblaciones y, en particular, sobre las de las mujeres, quienes son objeto de trata de personas para ser explotadas sexualmente en estas zonas. Óscar Mollohuanca, ex alcalde de Espinar, fue el encargado de abrir el debate, que se desarrolló dentro del conversatorio Mujeres, minería y trata promovido por el Centro Yanapanakusun y Derechos Humanos Sin Fronteras.

Óscar Mollohuanca resaltó la necesidad de empezar a hablar de la trata de personas como una consecuencia más de la actividad minera en la región, tanto como lo son los conflictos ambientales, sociales o la contaminación. Destacó a su vez la urgencia de poner el tema en las agendas de gobiernos locales y organizaciones de base.

Melisa Wong, psicóloga e investigadora, presentó datos estadísticos obtenidos de una investigación realizada para Derechos Humanos Sin Fronteras en Espinar sobre la afectación psicoemocional de la minería en las mujeres. Su estudio muestra cómo esta actividad incrementa los niveles de violencia contra la mujer, poniéndolas en situaciones de abandono, explotación sexual, laboral, destruyendo los tejidos sociales comunitarios y familiares y provocando una situación de desconfianza. En este escenario, la corrupción se eleva a niveles deplorables haciendo imposible que las víctimas de trata de personas alcancen una verdadera ayuda del Estado. La población en general sufre rupturas en la estructura social, difíciles de reparar.

«El 80% de las y los líderes participantes en el conversatorio afirmó conocer en primera persona algún caso de trata con fines de explotación sexual y laboral»

En el conversatorio estuvo también presente Claudia Farfán, investigadora y especialista en trata de personas y género, quien profundizó en las brechas que la minería genera entre pobreza y riqueza, dado que la actividad construye escenarios ideales para la explotación de los más vulnerables, enriqueciendo a unos cuantos a costa de la necesidad de otros.

Las mujeres víctimas de trata que logran salir de los lugares de explotación pocas veces logran reinsertarse en sus comunidades  porque los pobladores mantienen prejuicios hacia las víctimas de trata con fines de explotación sexual, marginándolas y culpándolas de lo sucedido. Esta realidad en las comunidades aumenta  las posibilidades de que las víctimas decidan retornar a los lugares donde eran explotadas, dado que en aquellos lugares al menos consiguen ganar dinero.

El 80% de las y los líderes participantes en el conversatorio afirmó conocer en primera persona algún caso de trata con fines de explotación sexual pero también laboral, como es la tradicional práctica del padrinazgo que utiliza a niñas y niños en situación vulnerable para explotación laboral. Otras modalidades de trata que los asistentes aseguraron conocer son la utilización de terceras personas para cometer delitos como el transporte de droga.

El evento culminó con el compromiso de los asistentes de realizar acciones de sensibilización e información sobre la trata de personas en sus comunidades y desde sus respectivas posiciones de liderazgo en las organizaciones sociales a las que pertenecen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *