“Ojo al Agua”, sin agua el Buen Vivir es una utopía

Por: Juan Víctor Béjar, Nuria Frey.

Centro Bartolomé de Las Casas – RENADES

¿Qué problemas relacionados a la ges­tión del agua están enfrentando los campesinos y productores en el valle de Limatambo y la zona de influencia de Soraypampa? ¿Y qué desafíos tienen las comunidades de Chumbivilcas en su gestión del agua para consumo huma­no y para sus animales? Estas son pre­guntas que quizás ya nos hemos hecho una vez; sin embargo, son preguntas que nos debemos plantear, porque, como hemos aprendido, nuestra agua no nace del caño o pileta, sino de zonas más altas, llamadas cabeceras de cuenca. Además, habría que pensar qué pasaría si en estos territorios ocurren dificultades en la gestión del agua, sea contaminación del agua, pérdida de vegetación u ocurre estrés hídrico. Desde luego la respuesta sería evidente, nos afec­ta a quienes habitamos en la parte baja.

¿Por qué un observatorio campesino del agua?

En medio de la crisis ambiental que pa­decemos a nivel mundial y en el Perú, la creciente escasez de agua y su débil go­bernanza forman parte de la problemática en la gestión social del agua, es importan­te conocer qué está pasando con el agua en los distintos territorios rurales y cam­pesinos. Estos territorios se encuentran ubicados en cabeceras de cuenca, lugares en los cuales nacen nuestras aguas que alimentan a quienes habitamos más aba­jo, con el líquido vital. Pero las cuencas altas también son lugares que se encuen­tran a menudo en disputa por una super­posición de diferentes usos entre terri­torios comunales, áreas de protección en algunos casos y concesiones mineras. En el Surandino, la situación de los recursos hídricos enfrenta crecientes problemas en cuanto a cantidad y calidad de agua, pero también el acceso, su uso y la con­servación se dificultan cada vez más por distintas razones y procesos económicos y sociales. Según la Defensoría del Pueblo, en el año 2018 se registraron 232 conflic­tos sociales a nivel nacional, de los cuales un 62.1% fue de carácter socio-ambiental. Más del 22% de los conflictos se concen­traron en las regiones de Cusco, Puno y Apurímac. A esta problemática se suma la degradación de tierras y de ecosistemas que afectan directamente la capacidad de las cuencas hidrográficas de recargar, cap­tar, retener y almacenar agua en el ciclo hidrológico y por eso la provisión con agua de las diferentes partes de las cuencas.

Estas problemáticas se debatieron en mu­chos espacios de diálogo institucionales y de organizaciones campesinas, sobre los desafíos en el rol y la capacidad de la so­ciedad civil en la gestión de los recursos naturales, pero también sobre la fragili­dad de la gobernanza de agua. Como fruto de estas reflexiones, debates e intercam­bios, nace la idea de un Observatorio Su­randino al Agua. El “Ojo al agua”, como se denomina este observatorio, radica en la idea de tener un observatorio desde la sociedad civil con una propuesta alter­nativa de gestión del agua, en lineamien­to con el buen vivir de las comunidades.

Actualmente, el observatorio lo integran los departamentos de Cusco, Apurímac y Puno. En la región Cusco se trabaja con el acompañamiento de las organizaciones integrantes de la Plataforma Regional de Recursos Naturales y Desarrollo Sosteni­ble (RENADES) y con comunidades cam­pesinas, comisiones, comités de usuarios de agua en distintas zonas de la región.

El recojo de organismos acuáticos en aguas corrientes y su posterior análisis es para determinar la calidad de agua usando índices biológicos.

¿Qué pretende el observatorio?

El “Ojo al agua” en primer lugar comprende la observación, el monitoreo y la verifica­ción de la situación del agua y territorio en diferentes cuencas del Surandino por par­te de observadores y gestores de agua. Por ejemplo, en varios sitios de observación se usa el método de determinación de calidad de agua con macroinvertebrados. Este mé­todo comprende el recojo de organismos acuáticos en aguas corrientes y su posterior análisis para determinar la calidad de agua usando índices biológicos. Los campesinos y campesinas pueden replicar este método en sus territorios y generar así una serie de datos de monitoreo de calidad de agua.

A través de su función como plataforma independiente de articulación y acción, el observatorio hace escuchar y visibilizar las voces campesinas en el Surandino sobre su gestión del agua y desafíos que enfrentan a través de distintos casos de gestión campe­sina del agua, que a menudo están visuali­zados. También fortalece la articulación de comunidades campesinas y organizaciones locales de usuarios de agua sobre alterna­tivas de gestión, uso, gobernanza y conser­vación de agua y su respectivo intercambio de experiencias. Asimismo, el observatorio apoya al intercambio de información y sa­beres respeto a distintas formas de gestión del agua, fortaleciendo las capacidades y conocimientos campesinos de gestión.


¡Informémonos! El observatorio cuenta con una página web como órgano central de difusión que está alimentada por publicaciones regulares sobre distintos casos de gestión del agua en zonas rurales y comunidades campesinas. Por otra parte, se publican también eventos relacionados al “Ojo al Agua” y artículos de coyuntura y análisis de temas relacionados al agua en el Surandino.

Visítennos: www.ojoalagua.com

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