David Quispe Orozco: “El COVID-19 ha demostrado que la alimentación es primero, luego la salud”

David Quispe Orozco fue alcalde del distrito de Ccorca (Cusco) en dos periodos continuos: de 2011 a 2014 y de 2015 a 2018. Mientras que entre 2011 y 2014 presidió la Red de Municipalidades Rurales de la región del Cusco y participó en la Comisión Nacional de Seguridad Alimentaria. En esta entrevista, como Biólogo de profesión y exautoridad, analiza el problema agrario durante la pandemia por COVID-19.

Por: Hysha Palomino Tomaylla

¿Cómo percibe la situación de la agricultura durante la pandemia?

Se ha puesto en evidencia que la agricultura familiar en el sur es a pequeña escala, sin apoyo del gobierno. Más del 80% es pequeña agricultura y solo un 20% agricultura intensiva, ubicado entre Arequipa y Apurímac, con hortalizas y papa, respectivamente. Esta producción es un poco irresponsable, ya que se suministran cierta cantidad de fertilizantes químicos que no dan calidad al producto. Recordemos que tenemos una normativa sobre inocuidad alimentaria que no se está cumpliendo. La agricultura familiar no tiene muchos subsidios, porque los sistemas administrativos como Invierte.pe limitan las inversiones de gobiernos locales y regionales. En el campo no cuentan con instalaciones de riego, no hay capacidad productiva; de igual manera, los suelos aptos para el cultivo no cuentan con infraestructura vial, el abastecimiento de tecnologías agropecuarias para pequeños productores no es adecuado. Entonces, los costos de producción son altos. El otro asunto es la asistencia técnica: poco o nada implementada por los gobiernos.

¿La producción agropecuaria es suficiente para el país?

En 2014, la Comisión Nacional de Seguridad Alimentaria determinó que el país solo produce el 40% de nuestra necesidad alimentaria; en la región Cusco solo producía el 30% de la demanda. Lo que se necesita hacer es una ampliación de la frontera agrícola y es una de las políticas a impulsar. El COVID-19 ha generado una nueva dinámica poblacional. Por ejemplo, en las comunidades antes tenían 100 pobladores, hoy llega a 120 o 150 por los residentes que han retornado, esto genera una nueva demanda. Además, ahora estamos un poco tranquilos, porque estamos en época de cosecha, sin embargo, después de esta temporada la demanda se va a incrementar, al igual que las necesidades de trabajo.

¿Cuál es el rol de las autoridades locales y regionales en el sector agrario?

Tenemos que producir la demanda de consumo. Es momento de formular proyectos de inversión pública que mejoren la capacidad productiva y el diseño debe incluir el componente de gestión de riesgos y adaptación al cambio climático. Lamentablemente el gobierno no ha tomado ninguna medida para que los gobiernos dejen de lado los proyectos de infraestructura y prioricen los productivos. Lo más importante y lo que ha demostrado el COVID-19 es que la alimentación es primero, luego la salud. Necesitamos abastecer a nuestros productores con semillas mejoradas y calificadas, implementar tecnologías agrarias de riego, acceso a carreteras y medios de transporte de los productos, al mismo tiempo hacer invernaderos y agricultura bajo techo. Podría decir que esta crisis va a afectar más a los de la zona urbana, porque en la rural, a pesar de la pobreza y extrema pobreza, se produce lo que se consume.

¿Es suficiente la ayuda del gobierno como el bono rural, trabajo a través de núcleos ejecutores, etc.?

Son ayudas temporales. El gobierno debería impulsar proyectos productivos para mejorar la capacidad productiva, lo que generará seguridad alimentaria y un excedente de producción que mejorará su situación. Estos mecanismos no resuelven el problema, al contrario, van a perjudicar el trabajo de la agricultura en las comunidades.

¿Qué opina del segundo pleno agrario que propone el Congreso? ¿Considera que las leyes aprobadas en el primer pleno se cumplieron?

Hay normas que aún hay que implementar y eso va a tomar tiempo. Mientras en el país no se tenga una estadística clara, el Congreso jugará solamente un proceso protagónico. Lo que deberían hacer es un censo agropecuario, que es distinto a hacer uno de capacidad productiva. Estos plenos ayudarán para visibilizar la situación del sector, pero necesitamos que se implementen instrumentos de gestión que permitan hacer proyectos sostenibles.

¿Qué podemos hacer desde las comunidades para visibilizar la situación del agro?

Fortalecer la institucionalidad comunal. Recordemos que mientras más organizados estemos más visibles seremos. Hoy necesitamos que las comunidades se reorganicen y tengan un plan de desarrollo comunal que sea revisado por los gobiernos locales. También tenemos que empezar a priorizar los proyectos productivos a través de los presupuestos participativos. Muchas veces son nuestros hermanos campesinos quienes priorizan la construcción de una loza deportiva, pavimentación, escalinatas, cuando la dinámica poblacional y la dinámica económica de la comunidad es agropecuaria. Hay que priorizar los sistemas de riego, tractores agrícolas, asistencia técnica. Hay reconocer que los que están en la zona rural están en una posición privilegiada, solamente falta implementar tecnologías para potenciar sus capacidades. En cambio, los de la zona urbana somos dependientes. Diría que tenemos que empezar a ser más rurales. Hoy más que nunca debemos hacer proyectos de siembra y cosecha de agua para asegurar abastecimiento suficiente agua en los campos de cultivo y en la ciudad.

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