La vida se complica en el campo

La mayoría de campesinos se dedica a la agricultura familiar, esa que ahora en tiempos de pandemia alimenta las mesas de los habitantes de las ciudades. El gobierno ha lanzado salvavidas a varios sectores, pero no hay medidas a favor de los pequeños agricultores, quienes están perdiendo sus cosechas.

Escribe: Hysha Palomino Tomaylla

El Perú es un país de agricultores. La mayoría dedicados a la agricultura familiar, principalmente en zonas andinas como Cajamarca, Cusco y Puno. La agricultura familiar representa el 97% del total de las más de 2.2 millones de Unidades Agropecuarias (UA); y, en algunos departamentos del país, esta tasa asciende a casi el 100%, según AgroRural.

Sin embargo, el COVID 19 solo ha evidenciado las dificultades por las que siempre ha venido pasando los sectores agrícola y pecuario, siempre poco o nada atendidos, con políticas que no se adecúan al territorio tan diverso que posee el Perú. En este tiempo de confinamiento, la agricultura no ha parado, continúa produciendo, demostrando que la única solución para salir de esta situación es estar bien alimentados, tener buenas defensas para no caer enfermos con coronavirus y si nos enfermamos para poder resistir a este virus.

Los problemas de carreteras y acceso a medios de transporte es un problema de años atrás. Hoy más que nunca los agricultores son valorados, pero hay que adoptar mecanismos urgentes para prevenir lo que desde las comunidades temen que suceda: la próxima campaña agrícola está en riesgo y el Gobierno aún no se pronuncia, pero este no es el único problema

Jorge Benítes Martínez. Anexo Moseja, distrito de Capaya, provincia Aymaraes, región de Apurímac

En enero y febrero nuestra agricultura ha sido fuertemente afectada por la rancha, no la hemos podido controlar. Ocasionó la pérdida de gran parte de la cosecha. Nuestro maíz se ha quedado en las chacras porque no han venido los compradores, no tenemos medios de transporte ni apoyo del gobierno central para comercializar los productos. Se ha perdido gran cantidad de semilla de papa nativa. Ahora nadie tiene semilla para la siguiente campaña.

Aquí “Aprendo en Casa” no funciona, no tenemos ninguna radio local y la señal de TvPerú no entra. Los profesores están haciendo el esfuerzo de ir enseñando de casa en casa, pero no es suficiente, no hay mascarillas ni condiciones para enfrentar esta pandemia. Felizmente aquí todavía no ha llegado y esperemos que no llegue.

Pedimos al gobierno central y regional que prioricen los lugares donde hay producción de papa, maíz. De esa manera todos podremos estar bien alimentados; los niños sin buena alimentación no podrán estudiar bien. No queremos que nos regalen dinero, tenemos todas las ganas de trabajar y estamos dispuestos a poner de nuestra parte, pero pedimos apoyo de las autoridades, con asistencia técnica.

La agricultura es fundamental aquí. Pedimos a los gobiernos, a las instituciones, ONGs, que nos apoyen. Contamos con 15 lagunas, falta represar, hacer siembra y cosecha de agua, porque sin agua tampoco podemos regar los terrenos que son aptos para producir maíz. Necesitamos construcción de canales de riego; los que hay ya están deteriorados, estamos abandonados por las autoridades.

Rosa Ancaypuro Pezo. Distrito Paruro, provincia de Paruro, región Cusco.

La pandemia ha llegado cuando estábamos en la cosecha en las comunidades. Ahora hay más gente que antes en el campo, esto ha aligerado las labores, hay más mano de obra, se ha vuelto a lo del ayni. De alguna manera hay menos gasto porque ya no se pagan jornales.

Hay limitaciones en la comunidad como la autonomía comunal. Ahora con el estado de emergencia se han perdido muchos derechos, la policía y subprefectura quienes manejan todo, la persona que quiere realizar su trabajo en la chacra u otro lugar tiene que pedirles autorización y ellos tienen que llevar eso a la comunidad.

El transporte, el comercio ahora solo es local, no están distribuyendo al Cusco y la alimentación no está siendo cubierta. El arroz, azúcar y otros productos han subido demasiado de precio. El centro de salud de Paruro no cuenta con los implementos necesarios para atender a la gente.

Las organizaciones de mujeres a nivel provincial estamos haciendo el acompañamiento. Este mes, según la Comisaría de Paruro, se incrementó los casos de violencia a la mujer, la Fiscalía de la Nación no está trabajando, tampoco el Centro de Emergencia de la Mujer. La única entidad que trabaja es la DEMUNA de la municipalidad.

Pedimos que las autoridades que se involucren en el tema de la educación para facilitarles Internet en Omacha, el distrito más lejano en Paruro. El Estado debe priorizar las zonas rurales. Hace poco falleció una madre embarazada por falta de atención médica oportuna.

Este año las semillas van a faltar, la producción va a disminuir. En años anteriores se guardaba mayor cosecha, en cambio ahora no habrá suficientes productos para la alimentación. En octubre se va a sentir la hambruna, va a faltar alimentos en las comunidades.

Mauro Cruz Layme

Distrito Cojata, provincia de Huancané, región Puno.

Los productores alpaqueros y los agricultores están abandonados: no hay nadie que se haga presente en las comunidades. Tenemos carne de alpaca y productos de los pequeños agricultores, pero no podemos venderlos. A la fecha no hay oportunidades de mercado para comercializar nuestros productos y pocos han recibido el bono de 760 soles, y no es suficiente.

Los más afectados somos de las zonas rurales. En la educación, hay zonas que no cuentan con Internet, no hay señal, no entra la radio, tampoco la televisión. En la zona urbana no pasan estas dificultades. Pido que las organizaciones se unan y que se pronuncien los gobiernos locales y regionales.

Los testimonios de Jorge, Rosa y Mauro nos dan una idea de la situación que pasan las comunidades campesinas durante el estado de emergencia. Ponen sobre la mesa los actuales problemas y avizoran los que vendrán a causa de ellos.

Urge que el Estado adopte políticas de gobierno diferenciadas para el sector agricultura para no poner en riesgo el abastecimiento de alimentos. El camino es fortalecer la producción agrícola, brindando asistencia técnica y abasteciendo con semillas para asegurar la producción. Ahora debemos enfocarnos en asegurar la próxima campaña agrícola, porque si esta situación de pandemia no existiría, en las comunidades se estarían preparando los terrenos para la siguiente campaña. En los próximos meses deberían iniciar las siembras tempranas, sin embargo, no será posible porque no cuentan con semillas.

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