Lo que ha dejado el paro indefinido en Espinar

Heridos de bala y de perdigones, jóvenes maltratados en una represión, daños materiales en la minera y los pastizales, y lo último la tregua para dialogar. Así se puede resumir estos diez días calientes en Espinar.

El paro iniciado por Espinar tiene una plataforma de lucha de varios puntos. Uno de ellos es la entrega del bono de mil soles a todos los electores de esta provincia, ubicada en la región Cusco. Los otros reclamos tienen que ver con la reformulación del convenio marco, el rechazo a Ccorocohuayco, atención a afectados por metales pesados, entre otros asuntos

Naon, un chico de 17 años, está desaparecido desde el miércoles pasado, día en el que se produjeron los enfrentamientos más duros en la provincia de Espinar. Hay un denuncia interpuesta en la comisaría de esta localidad altoandina del Cusco.

Willy Flores Merma, un muchacho de de 19 años, hizo una denuncia contra los efectivos de la Policía ante la Comisaría de Espinar por agresiones físicas la noche del miércoles.

Hay otros jóvenes que también se sumarían a esta denuncia por la intervención policial ocurrida la noche del miércoles a la entrada de Yauri, capital de Espinar, cuando llegaban de Condoroma a sumarse a las manifestaciones. Todo acusan de la paliza recibida al jefe de la División Policial de Sicuani (Canchis), coronel Pedro Agustín Vargas Chilón.

El jueves, Juan Carlos Quirita, de 24 años, denunció públicamente que los policías los golpearon con brutalidad durante aquella intervención.

Los heridos de bala

Vicente Suca Laucata, de tan solo 17 años, recibió una bala le perforó el muslo de la pierna derecha cuando protestaba en Tintaya-Marquiri el miércoles pasado. Dice que los atacaron sin razón, porque ellos no estaban haciendo nada malo, solo reclamando un pedido justo.

Wilmer Ilachoque Ccolqque, 27 años, tiene un problema de audición. Acompañó a sus amigos a la protesta en Tintaya-Marquiri y allí recibió un balazo que le perforó la pierna derecha. “Lo que nosotros estamos reclamando algo justo, algo que nos pertenece”, dice el joven.La noche del miércoles también hubo detenciones, según la versión de dirigentes y manfestantes.

Las agresiones

Según varias versiones de los atemorizados jóvenes, el vehículo en el que viajaban fue detenido por los agentes, quienes lanzaron un bomba lacrimógena a su interior, lo que los obligó a salir. Cuando ya estaba fuera los redujeron a golpes de patadas y con las armas de reglamento. Algunos dicen que recibieron amenazas de disparo por lo que tuvieron que estar tirados en el piso durante mucho tiempo.

Aquel mismo día hubo un enfrentamiento entre manifestantes y policías en la zona de Tintaya Marquiri. Allí hubo incendio de pastizales, quema de la planta de bombeo de agua y disparos de bala. Tres jóvenes fueron atendidos en el hospital de Espinar y los tres tenían heridas de bala con orificio de entrada y salida, según certificó la médico Gloria Cárdenas, quien atendió a los pacientes,

El lunes y martes pasados también hubo enfrentamientos. En uno de ellos la señora Juana Apaza resultó herida a causa del impacto de perdigones disparados por los agentes de la policía que desbloquearon el Corredor Vial Sur.

La tregua

A causa de los hechos antes narrados se suspendió el diálogo en el que participaba la alta comisionada de la PCM, Paola Bustamante, quien dijo que no podía seguir en la cita virtual mientras hubieran actos violentos.

Luego hubo algunos intentos de acercamientos y el jueves las organizaciones de base acordaron dar una «tregua» para retomar el diálogo con las autoridades nacionales, siempre que llegue una comitiva de alto nivel: si es posible el primer ministro Pedro Cateriano.

Por ahora esperan la confirmación del diálogo. Falta definir día, hora y lugar. Por el momento también las cosas están tranquilas en Espinar, pues la población espera soluciones a sus demandas que son temas recurrentes y desatendidos por años.

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