29/10/2020

Resistiendo a través del Arte. La cuarentena en Casa Darte-Cusco

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Por: Iñakapalla Chávez Bermúdez
E-mail: iakachavezb@gmail.com

Hace seis meses vivimos un periodo de incertidumbre y temor que ha conmocionado al mundo entero debido al COVID-19. Mauricio, actor cusqueño reflexiona: “Si no te conoces cedes al miedo más rápido, pero si podemos relacionarnos con nosotros mismos seremos capaces de afrontarlo de otra manera, porque el miedo te detiene o te impulsa, entonces debemos saber cómo utilizar el miedo para poder subsistir…”

El arte en sus diferentes expresiones, nos ha ayudado a sobrellevar este episodio prolongado de cuarentena, a través de la música, la literatura, la danza, el teatro, el cine, la pintura u otras expresiones, porque el arte nos hace más humanos y más conscientes. En el presente artículo se contarán las experiencias de Casa Darte y sus fundadores dentro de este panorama de aislamiento social.

Mauricio Rueda (nacido en Cusco) y Charlotte Giusti (Franco – peruana) son artistas y artífices de Casa Darte, que en estos dieciséis años han visto como ha crecido, éste su hijo de sueños de arte y transformación social, en la idea de generar una comunidad que difunda diversas creaciones. Ambos recuerdan que la primera sede de Casa Darte se ubicó en la Calle Holanda del distrito de San Sebastián, en este espacio se tuvo la oportunidad de generar una experiencia colectiva junto a artistas cusqueños y amantes de Cusco, con la intención de compartir no sólo los espacios comunes como la chacra o la cocina sino sus procesos de creación de teatro, danza, música y poesía. Es así como Casa Darte empieza a caminar bajo la consigna de crear una forma de vida a través del arte y “vivir de lo que hacen”. Otra de las necesidades que sintieron al iniciar esta Casa Cultural fue la ausencia de espacios adecuados para ensayar, porque no se contaba con las facilidades por parte del aquel entonces Instituto Nacional de Cultura (INC- Cusco). Cabe resaltar que las artes escénicas requieren de un proceso de creación y disciplina constantes.

Y así, Casa Darte se funda oficialmente un 26 de agosto de 2004, poco a poco fueron organizando talleres y acogiendo a diversos artistas que estaban de paso por Cusco, quienes a su vez también impartían talleres y presentaban sus obras. Charlotte recuerda que una de las primeras actividades que organizaron fue un Festival, donde se compartió poesía, música y performance que tuvo una gran participación tanto de artistas como del público. Y como un ser, fue creciendo y transformándose, los fundadores encontraron lugares más adecuados mejorando e implementando los espacios con luces, sonido así como con colchonetas, telas, trapecios, trampolines y el material educativo que se requiere para una formación en artes escénicas. Los últimos seis años, Casa Darte ha logrado consolidar su espacio con un gran esfuerzo conjunto para ahora llegar a ser un lugar referente en Cusco.

Han conseguido fortalecer sus servicios artísticos, no sólo con los talleres permanentes dirigidos a niños desde los 4 años, jóvenes y adultos sino convocando a otros compañeros de artes que han brindado clases maestras, quienes pudieron llegar de Alemania, Francia, Portugal, Suiza, Argentina Uruguay, Chile,  México, Colombia, entre otros países, siendo Casa Darte el gran punto de encuentro cultural en este ombligo del mundo. Uno de los principales desafíos fue la formación de públicos, es decir generar la necesidad en la población para consumir artes escénicas, a través de presentaciones semanales continuas. Lo cual iba construyéndose con mayor ahínco desde hace dos años.

A raíz de la declaración de cuarentena en Cusco, Casa Darte suspende sus talleres y presentaciones que habían iniciado en enero y las programadas para el mes de marzo. El proceso de formación de artes escénicas requiere un contacto corporal, por ello no es fácil realizarlo vía virtual. Según Charlotte se pueden realizar actividades a corto plazo pero es imposible “plantear una vida a través de pantallas, es importante la sonrisa, la mirada, la piel…” Mauricio, reitera que “la base de las artes escénicas es sentir, es difícil de hacer un taller sin poder ver la expresión corporal o su estado emocional. Si se realiza a través de las cámaras ya se habla de una actuación frente a un medio no a las personas, deja de ser teatro, sobre todo cambia la sensación del público”. Lo que dicen ambos es muy cierto, muchas veces he sentido como la gente se conmueve desde el interior al ver una puesta en escena, así como al ver una puesta de sol. El teatro es magia, es vida, nada podría sustituirlo ni la cámara con mayor definición.

El futuro es incierto, para estos revolucionarios y soñadores de las artes, mantener un espacio (alquilado) que ha costado tanto tiempo, dedicación, inversión económica y esfuerzo, ahora reposa, sin saber cuándo se logrará convocar nuevamente a los artistas y al público para que todo cobre vida y se haga magia. El sector cultural ha sido uno de los últimos en ser considerados para la reactivación económica pero con la prolongación de la cuarentena no se tiene una fecha probable para iniciar las actividades, por lo cual es posible que puedan dejar el espacio físico ubicado en la Av. Micaela Bastidas N°331, del distrito de Wanchaq.

En estos meses han postulado a diversas convocatorias de apoyo a artistas del Ministerio de Cultura. Actualmente esperan un resultado que pueda favorecer la aplicación de fondos para proseguir en la tarea de compartir a través del arte, por lo menos para cubrir los gastos de alquiler y servicios básicos. Pero se destaca que esta serie de apoyos se realizan bajo plataformas virtuales a las cuales no todos los artistas pueden acceder, por ejemplo no se cuenta con acceso a internet, una laptop, la formalización oficial de los grupos de teatro, por citar algunos de los inconvenientes. Por ende no es un programa inclusivo que vea las distintas realidades de los artistas sobretodo en provincias. Aún hay mucho por mejorar en base a estas experiencias.

Pese a este periodo de crisis, que venimos viviendo, Casa Darte junto a otros artistas escénicos lograron organizarse para juntar fondos y víveres que puedan ser repartidos a los artistas con menos ingresos económicos, esta iniciativa logró juntar a todos los artistas de la calle, del teatro y de la danza sin distinción. Se fueron organizando en comisiones, destacando la labor de la comisión de mapeo, quien realizó un gran diagnóstico de la situación de los artistas escénicos en Cusco. A partir del cual se pudo realizar una campaña vía redes sociales, a través de la cual se acopiaron fondos. Este esfuerzo pudo beneficiar alrededor de 100 artistas con canastas básicas de insumos de primera necesidad.

En un periodo normal, Casa Darte al igual que otras Asociaciones de artes escénicas trabajan con la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco (DDC), con la Municipalidad Provincial del Cusco, las ONGs y ocasionalmente con el Gobierno Regional. A partir de este suceso de cuarentena, la Dirección Desconcentrada de Cultura desapareció por completo, a pesar de que fueron invitados en reiteradas oportunidades a las reuniones de coordinación con la naciente Red de Artistas Escénicos Cusco (RAEC). Al inicio se tuvo coordinación directa con el Gobierno Regional para implementar una política cultural idónea para la Capital Cultural de Latinoamérica, tema que no ha sido tratado hasta antes de la pandemia. Se hace fundamental incorporar estas políticas que coadyuven a una mejor información de la población, a través de campañas educativas para la sanidad, control y prevención de enfermedades, potencializar los contenidos educativos dirigidos a niños, niñas y jóvenes entre otros. La Municipalidad Provincial hizo su mayor esfuerzo pese a los problemas coyunturales de la política local, incluso algunos de los funcionarios del área de cultura, hicieron una colecta para apoyar a la RAEC y organizaron raudamente un festival de Artes virtual denominado “Qosqo Tikarinapaq”, que quizás no cumplió un objetivo estratégico, cuantificado en el público y el mensaje que se transmitiría, pero fue una primera iniciativa. Muchos artistas se vieron en problemas al no contar con cámaras o internet para enviar sus presentaciones, por otro lado el monto asignado fue por los derechos de difusión permanente de los productos culturales que se siguen visualizando en las redes.

El Gobierno regional, ha sufrido una serie de cambios que han desestabilizado las gestiones emprendidas al inicio de la cuarentena. A nivel nacional se la logrado hacer presión junto a otras redes de artistas independientes quienes plantearon la necesidad de considerar una política nacional que fomente el arte y la cultura viva.

El arte es fundamental en nuestras vidas pero la Currícula educativa nacional, ha desestimado esta área que buscaba un espacio que daba libertad creadora y generaba otra forma de ver la vida, con mayor empatía y reflexión, porque cuando creamos, lo hacemos pensando en quienes nos pueden ver danzar, pintar, escribir, actuar, tocar o cantar. Es una forma de compartir un poco de nuestro espíritu con los demás, lo que no pasa con los cursos teóricos. Esperemos que a raíz de esta experiencia podamos acercarnos un poco más al arte y a sus distintas manifestaciones. Mauricio nos recuerda: “No importa qué rama explores pero si te tomas un tiempo para escucharte, pensarte, conocerte y relacionarte estás empezando a hacer arte, estás aprendiendo a expresar lo que tienes dentro, creo que es una herramienta que debería ser incluida siempre, es algo que nos forma y si lo tenemos desde niñitos, de grandes seremos personas más conscientes, capaces de resolver problemas y convivir mejor con nuestro medio”

Para finalizar, Charlotte nos comparte una reflexión: “No todos debemos ser artistas, pero a través del arte podemos tener esa herramienta para ser seres humanos más conscientes que puedan convivir con la naturaleza. Nos hemos alejado de la naturaleza y hoy en día vemos las consecuencias y es lo que intentamos compartir con los niños y niñas, a quienes ya extrañamos hace seis meses”