18/01/2021

Cusco: Jueces condenan a cadena perpetua a Juan Gárate por secuestro y asesinato del niño Sebastián

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El mejor fue secuestrado el 21 de agosto del 2017 y encontrado muerto en un descampado un mes después. El autor intelectual del horrendo crimen fue su padrastro y los autores materiales los hermanos Peralta Jalile.  

Los jueces del Cusco condenaron a cadena perpetua a Juan Carlos Garate como autor intelectual del secuestro y asesinato del escolar Sebastián Garate, de 14 años. La víctima era hijastro del asesino que planeó el horrendo crimen.

La misma condena pesa en contra de los hermanos Wilfredo y Percy Peralta Jalile, autores materiales del secuestro y asesinato.

El fiscal Rony Gibaja informó que los magistrados Miguel Ángel Castelo, Blas Muñoz y Yolanda Yunguri valoraron el reporte de llamadas entre el padrastro del menor y los autores materiales, así como las pericias psicológicas y las declaraciones testimoniales.

Los jueces también impusieron el pago de una reparación civil de 300 mil soles. La lectura íntegra de la sentencia se efectuará el 6 de noviembre.

Los hechos se remontan al 2017. La mañana del 21 de agosto el estudiante fue secuestrado cuando iba su colegio en el distrito de Wanchaq, en Cusco. A las 11.00 horas, la señora Claudia Vera, madre de la víctima, recibió una llamada de uno de los captores de su hijo. Le exigió el pago de medio millón de soles a cambio de liberar a Sebastián

La primera reacción de la madre fue hacer la denuncia ante la Policía. Mientras presentaba la denuncia recibió una segunda llamada. El secuestrador ahora solo pedía 15 mil soles a cambio de la libertad del menor.

Cuatro días después del secuestro, Claudia dedujo que quien la llamaba era su cuñado Percy Peralta Jalile y el hermano de este Wilfredo. Después de un mes, el 21 de setiembre, el cuerpo del menor fue hallado en un descampado, a orillas del río Vilcanota en la localidad de Urcos, capital de la provincia de Quispicanchi. Estaba muerto y, según los padres, estaba a punto de ser devorado por unos perros, que fueron los que hallaron el cuerpo en estado de descomposición.

La policía estaba allí y vio cómo los perros escarbaban en la tierra. Los agentes habían ido a esa zona para cumplir una diligencia ajena al caso del secuestro del estudiante. La justicia llegó para la familia de Sebastián, pero eso no quita ni el dolor ni devuelve a la vida al menor. La familia aún sufre la pérdida.