28/11/2020

Educación, un sector donde menos avanzó la digitalización

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Para su desarrollo es necesario impulsar una cultura de conectividad con lo digital en todos los actores que participan del proceso de enseñanza-aprendizaje (escolares, universitarios, profesionales y colaboradores en el ámbito empresarial).

Con la llegada de la pandemia, miles de estudiantes e instituciones educativas se vieron afectadas en el desarrollo de las clases, principalmente por ser parte de un sector con bajo nivel de digitalización, señaló la Asociación de Emprendedores Digitales (ASEDI).

Al respecto, Rotkyvairam Gonzales, líder de EdTech de ASEDI, comentó que una de las principales razones del bajo desarrollo de la educación digital, más allá del acceso a internet y la provisión de dispositivos digitales, es la conectividad cultural hacia lo digital; es ahí donde todos los actores involucrados debemos de trabajar, incluyendo al Estado

Explicó que no se trata de copiar una educación tradicional a un dispositivo digital. “Muchas iniciativas de educación digital parten de esa premisa, lo cual no impulsa su desarrollo ni la innovación, y terminan generando frustración en los docentes, en los estudiantes y padres y madres de familia. No es fácil sensibilizar sobre las múltiples oportunidades que se pueden generar si propiciamos el enseñar y aprender en digital. Se trata de un tema cultural, social y demográfico. Involucra trabajar sobre todos los agentes del proceso educativo, desde los estudiantes, los docentes, los gestores, las instituciones educativas, los padres y madres de familia, y el Estado”, comentó Gonzales.

Digitalizar la educación significa disponer de información para definir estrategias que apunten a mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Si no hay información entonces no es digitalización. Un ejemplo es la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE), que aplica el Ministerio de Educación, la cual nos brinda un termómetro acerca de los logros de aprendizaje de los estudiantes; sin embargo ello se realiza, en el mejor de los casos, luego de un año. “Entonces, para aquella niña o niño o adolescente quizá es muy tarde para que se tome una acción correctiva sobre su aprendizaje”, señaló.

Si digitalizamos el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo como protagonista al estudiante y al docente como mediador, reduciremos en gran medida la deficiencia en los logros de aprendizaje, y ello nos lleva a tener una ciudadanía más preparada y consciente en la toma de decisiones y, por ende, un sistema colectivo donde se fomente una mejor convivencia cultural, social y económica”, declaró Rotkyvairam Gonzáles, líder de EdTech de ASEDI.

¿Cómo impulsar la digitalización e inclusión en la educación?

Algo que consideramos fundamental para impulsar la digitalización en la educación es la sinergia y colaboración entre los diferentes actores: el Estado como mediador, el sector privado como facilitador, la academia como soporte y  los investigadores y emprendedores en soluciones digitales como aceleradores de propuestas tecnológicas disruptivas. Ensamblar todo ello es posible si se propician políticas de Open Innovation, Open Data y Open Education. “Todos conocemos mucho sobre las dos primeras; sin embargo, la tercera está más relacionada con cambiar la forma de educar, pues implica utilizar lo digital”, señaló Gonzales de ASEDI.

Esta opción se presenta como un reto. Gonzales lo explica con la siguiente pregunta: “¿Sabemos cuáles han sido los logros de aprendizaje de matemáticas de la estrategia Aprendo en Casa de las escuelas de primer año de secundaria de Puno? Entiendo que no. Cuando nos referimos a Open Education es que no todo debe venir del Estado de manera unilateral, sino de tener apertura a cambiar drásticamente la educación, basándose en la diversidad cultural, sociodemográfica y económica de cada lugar del país. Lo digital y la tecnología son grandes habilitadores de este gran cambio para tener una educación más inclusiva”.

La educación será inclusiva cuando cualquier persona pueda interactuar de manera segura, desde cualquier lugar, a cualquier hora, con cualquier persona, según la velocidad de su propio aprendizaje. El primer paso es romper el paradigma de que solo algunos pueden acceder a lo digital, cuando en realidad todos somos capaces.

En nuestro país contamos con emprendedores EdTech que pueden aportar con plataformas, productos y servicios digitales en educación para apoyar esa inclusión. Adicionalmente a toda esta problemática, existe un escenario similar en la formación y capacitación de profesionales y colaboradores de las organizaciones públicas y privadas.