20/04/2021

¡La música no se detiene!

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La Orquesta Sinfónica de Cusco y su constante labor musical durante la cuarentena

Por: Iñakapalla Chávez

La música es una de las creaciones más importantes a través de la historia de la humanidad. Es así como todas las culturas y sociedades a nivel mundial han logrado un desarrollo musical inherente a sus características sociales, geográficas, económicas y medio ambientales. En un país multicultural como el nuestro y con un proceso histórico tan complejo, la música constituye un elemento integrador fundamental de esta sociedad peruana diversa.

La Orquesta Sinfónica de Cusco, es parte de la historia nacional musical y desde sus inicios (2009) viene cumpliendo una gran misión social a través de sus conciertos presentados en los teatros, los colegios, las calles y los mercados. El público cusqueño a lo largo de esta década ha seguido y elogiado la labor musical de la Orquesta Sinfónica, llegando en diversas oportunidades, a hacer filas interminables para ver una de las presentaciones en el Teatro Municipal.

Llegar a constituir la primera Orquesta Sinfónica de Cusco no ha sido una tarea fácil, de acuerdo a Theo Tupayachi -director de la Sinfónica- nos refiere: “Todas las ciudades del mundo que tienen relevancia cultural tienen una orquesta sinfónica representativa. La ciudad de Cusco es considerada como Patrimonio Cultural de la Humanidad, era necesario que tuviéramos una sinfónica. Desde los siglos XVII y XVIII en el Cusco existieron diversas agrupaciones orquestales y corales, la práctica de la música fue muy amplia y se desarrolló de la misma manera que la “Escuela cusqueña de pintura”. En el siglo XX surgen  agrupaciones como la Filarmónica Cusco o la Orquestal Cusco, gracias a estas formaciones se escribió música para orquesta, por eso podemos decir que además de tener un gran legado de música tradicional, folklórica, barroca, religiosa y popular; también se tiene una tradición de música académica, que va desde el indigenismo -representado por compositores como Leandro Alviña Miranda, Roberto Ojeda Campana, Juan de Dios Aguirre, Baltazar Zegarra Pezo, Francisco González Gamarra, Policarpo Caballero, y muchos más- hasta compositores más vanguardistas como Armando Guevara Ochoa y nuestros creadores contemporáneos, pero siempre en una misma línea estética fundamentada en las raíces de nuestra cultura andina. Pese a todos estos antecedentes, no teníamos una sinfónica estable y profesional. Recién en el año 2006 junto a un grupo de músicos de mi generación formamos la Orquesta Sinfónica Juvenil del Cusco. Luego de tres años de funcionamiento de esta agrupación y ante la importancia y necesidad de que el Cusco cuente con una orquesta, el Instituto Nacional de Cultura -hoy Ministerio de Cultura-, tomó la acertada decisión de crear oficialmente la Orquesta Sinfónica del Cusco el 10 de marzo del año 2009, conformándose así una nueva institución cultural en el Perú.”

Miguel Bueno, director de la Orquesta Sinfónica del Cusco. FOTO: Pamela Zamora

La Orquesta Sinfónica del Cusco actualmente es un elenco oficial de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco y forma parte de los Elencos Nacionales del Ministerio de Cultura del Perú. Está conformada por cuarenta y cinco músicos que provienen de diversos lugares a nivel nacional como Arequipa, Cusco, Lima, Chiclayo, Puno y actualmente una representante de Venezuela. Así mismo se cuenta con un equipo de producción interdisciplinario conformado por cinco profesionales que acompañan el trabajo musical de la Orquesta, dirigidos por Theo Tupayachi, quien menciona: “Somos el elenco más joven, otros -como la Sinfónica Nacional, la Sinfónica de Arequipa y la Sinfónica de Trujillo- tienen más de 80 años de vida, fueron creados antes que existiera el Ministerio de Cultura, el INC o la Casa de la Cultura. Las orquestas por lo general son entidades de larga tradición e historia en una ciudad, son como los museos o bibliotecas, pero la diferencia es que son organismos vivos. La música de arte es en esencia “escrita”, por ello requiere de músicos que la interpreten y le den vida.”

El año pasado, la orquesta Sinfónica de Cusco cumplió su décimo aniversario y  tuvieron una serie de actividades. Este año se vislumbraba como el inicio de otra nueva década y se tenía planeada la presentación de diversos conciertos a nivel regional, la grabación de un nuevo disco, así como la presentación de un concierto en el Gran Teatro Nacional en Lima en el mes de setiembre de 2020. Al declararse el estado de Emergencia por el COVID- 19 a partir del 15 de marzo el elenco de la Orquesta Sinfónica tuvo que reinventarse y continuar con su espíritu musical, demostrando la disciplina y pasión de los artistas tal como menciona Theo: “Al inicio, como es natural hubo un período de desconcierto, pero luego la Dirección Desconcentrada de Cultura nos dio el respaldo a todos los servidores, y nos motivaron a seguir realizando nuestra labor de manera virtual; y eso hicimos, empezamos a diseñar planes y propuestas de acción.

Una situación como ésta afecta a todos emocionalmente, a los artistas también, todos extrañamos ensayar, hacer conciertos, estar en el escenario, recibir los aplausos, esa es nuestra vida, desde niños hacemos eso, cuando haces música en un coro o una orquesta, hasta los corazones palpitan en consonancia; desde luego, la música nos ayuda a sobrellevar la angustia, el aislamiento, no hemos perdido la capacidad de tocar, solo hemos dejado de tener la opción de tocar juntos, por ahora no podremos sentirnos rodeados del sonido de la orquesta, respirar o crear juntos… debemos esperar”.

Durante este periodo se ha mantenido el mismo repertorio planificado para el presente año, pero es realizado de manera virtual. Semanalmente los integrantes de la Orquesta Sinfónica estudian las partituras en sus casas y luego envían sus grabaciones en dos formatos: audio y video, que luego son editados por dos artistas del “mosaico musical”, Miguel Bueno Casalino (video) y  Carlos Trujillo Aguirre (audio), quienes han logrado gran destreza para sorprendernos cada semana con estos “Video conciertos” de obras representativas de la música peruana, cusqueña y clásica.

Mediante las diversas plataformas virtuales (sobre todo su página en Facebook: https://www.facebook.com/orquestasinfonicadelcusco), el público cusqueño ha recibido con gran beneplácito esta serie de presentaciones que han acompañado esta cuarentena histórica, el Director de la orquesta nos manifiesta: “Los comentarios siempre han sido positivos y son muchos, generalmente van en el sentido de gratitud por el momento de paz, alegría, emoción o nostalgia que les produce la música; además nuestros vídeos siempre tienen información amena sobre las obras, son didácticos… Y a esta iniciativa se sumaron otras entidades de las provincias como la Convención o Calca, que solicitaron formalmente a la DDC Cusco, que la orquesta realice un “Vídeo concierto2 para ellos, como saludo por su aniversario, ya que era costumbre que la orquesta se haga presente en una fecha tan significativa.”

En el mes de Julio, el video concierto de la interpretación musical de la Danza Saqra de Paucartambo de Ricardo Castro Pinto alcanzó un record de reproducciones vía virtual, llegando a 121 800. Cabe destacar que la Orquesta Sinfónica de Cusco es la única a nivel nacional e internacional en realizar este tipo de presentaciones virtuales con frecuencia semanal.

La música nos conduce a un viaje interior, equilibra nuestro espíritu, por ello el trabajo que realiza la Orquesta Sinfónica es invaluable, más aún en estos meses de pausa social. Gracias a todos los maravillosos intérpretes musicales del elenco de la Sinfónica, quienes han marcado un hito histórico por su perseverancia y valor de creer y crear música para ser compartida. En palabras de Theo Tupayachi: “La música es una actividad recreativa y entretenida; pero además es educativa, ayuda en el desarrollo intelectual, psicomotriz y emocional de un niño. Aprender un instrumento musical enriquece tu vida, te enseña a apreciar lo bello, lo noble, crea una dimensión adicional que siempre te acompañará, es como aprender un idioma, es un regalo que los padres pueden dar a sus hijos, y aún en esta época se puede empezar a estudiar un instrumento, muchos profesores se han adecuado a la enseñanza virtual y continúan… es como ahora decimos en la orquesta: ¡la música no se detiene!”