20/04/2021

La historia a través del camino: Zoylo Ladislao Gonzáles, un gran maestro acomaino

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Por: Iñakapalla Chávez Bermúdez

Caminar en los Andes es reencontrarse con una/o misma/o y encontrarse con el pasado. Nuestros ancestros tuvieron una gran conexión con la naturaleza a través del camino.

Las redes de caminos construidos en la época pre inka e inka no sólo eran sistemas de comunicación que integraban todas las poblaciones, sino eran considerados un trayecto sagrado que conectaba a las principales huacas. Por ello, para comprender la historia es necesario recorrer esos caminos y vivir todas las emociones que nuestros antepasados sintieron al habitar los territorios andinos.

Zoylo Ladislao Gonzáles Delgado, coincide con esta premisa. Y como profesor de historia del nivel secundario de la I.E. Tomasa Tito Condemayta de Acomayo promueve que sus alumnos y alumnas investiguen a través de sus propias vivencias.  De esta forma, han logrado implementar un museo en las instalaciones de la Institución educativa con piezas arqueológicas de la zona que pertenecieron a las familias, amigos y vecinos de los alumnos y alumnas de Acomayo. Así nos refiere el maestro: “Cuando era colegial, habían dos momias olvidadas en el Colegio.  En el año 2003, cuando regresé a Acomayo, como profesor, les hice sus urnitas de vidrio y comenzamos a armar un museo. Los alumnos al ver esto trajeron otra momia, una vasija, platitos y otras cosas. Ahora tenemos un museo bonito…”

Así mismo, a iniciativa del docente se ha conformado la Asociación de Defensores del Patrimonio Cultural de Acomayo (DEPACUNA), una agrupación de estudiantes y personas de la Sociedad civil interesadas en preservar y cuidar el patrimonio cultural y natural de Acomayo. Ellos trabajan de manera conjunta con el Ministerio de Cultura y otras Instituciones públicas y privadas de la provincia de Acomayo. Entre las principales actividades que desarrollaban a lo largo del año (antes de la cuarentena) estaban las visitas a los principales centros arqueológicos de la zona, las campañas de limpieza de zonas naturales, organización de concursos de danzas, investigación, fotografía, pintura, entre otros.

Los alumnos y alumnas de Zoylo esperaban con ansias el viaje al puente de Queswachaqa porque después ellos construían su propia versión del puente de ichu en su Institución Educativa. Participaban en el proceso sus padres, madres, maestros y maestras entusiastas en aprender y ser parte de la experiencia de construir un puente ancestral.

Otro de los importantes recorridos que hacían antes de la cuarentena era la visita a los murales de Tadeo Escalante, la ruta de la rebelión indígena de Tupac Amaru II (Tupac Amaruñan) o la ruta de la cacica Tomasa Tito Condemayta.

Una de las actividades más importantes que se realizaba era el festival Apu Waqrapukara, que en el presente año – 2020-  se celebraría la XI edición del encuentro cultural y folklórico, en el mes de agosto.  Debido a la cuarentena esta actividad fue suspendida, pero aún se conservan las ganas y el entusiasmo de estos grandes defensores del patrimonio liderados por el maestro Zoylo.

Actualmente, las clases de este docente se realizan de manera virtual, vía whatsapp, generando debates acerca de los temas abordados dentro del curso de Historia, así también presentan sus trabajos con gran esmero y creatividad. Los estudiantes, por su parte, siguen reportándole lugares nuevos a los cuales puedan visitar cuando todo vuelva a la normalidad. Uno de los alumnos de Zoylo -Bryan- le envió un mensaje por whatsapp: “Profesor, el día de hoy fui a la piscina y encontré tallada una fecha: 1914, en una piedra. ¡Hace más de cien años! Según el maestro Zoylo, el lugar que menciona el alumno donde se encuentra la piscina está dentro de la ruta de Tomasa Tito Condemayta. 

Zoylo Ladisalo refiere: “Si sólo estamos en las clases, no se puede apreciar ni comprender la historia. Una estrategia es llevarlos al lugar, eso les gusta a los alumnos. Por ejemplo, decirles: aquí es la casa de Tomasa Tito Condemayta. Todo eso se cuenta y los alumnos se imaginan. A ellos les gusta vivenciar. ¡Esta es la ruta de Tomasa Tito!, eso les gusta. Nosotros caminábamos a todos los lugares entre cuatro a cinco veces al año…”

Camino a Waqrapukara junto al maestro Zoylo Ladislao

En el mes de noviembre de este año, tuve la oportunidad de acompañar a este gran maestro en una visita a Waqrapukara. Luego de más de seis meses de encierro, debido a la cuarentena por la COVID – 19, explorar este camino ha sido una de las experiencias más significativas de mi vida como pobladora andina.

Zoylo, al iniciar el camino, nos invitó un matecito de coca y nos dijo que compartirá ese camino con nosotras. En esta oportunidad él viaja acompañado de una de sus hijas (Nury Gonzáles), quien refiere que ha visitado Waqrapukara desde que tenía 8 años, y que este camino es parte de su familia. Ella al igual que sus tres hermanas, su mamá y ahora sus sobrinos y sobrinas han recorrido diversos caminos de Acomayo, revalorando la importancia cultural y social que se preserva a través de estos trayectos, testigos de muchas generaciones de acomainos y acomainas que por allí soñaron a través de sus pasos.

En el camino pudimos apreciar paisajes impresionantes con lagunas, riachuelos, bosques de queuñas, extensiones infinitas de ichu dorado, toros y caballos salvajes, familias de vicuñas y alqamaris que sobrevolaban observándonos desde el cielo. El maestro comenta que incluso se han visto pumas.

Luego de una caminata de dos horas, aproximadamente, es posible ver Waqrapukara a lo lejos, como si el tiempo se  hubiera detenido en ese lugar. Waqrapukara se encuentra en una zona estratégica donde convergen inmensos farallones de piedra que parecen dialogar entre sí, hace miles de años. El recinto arqueológico se encuentra en medio de estos totems naturales, y rodea una escultura natural formada a través del tiempo por el viento y la lluvia.

Al llegar, Zoylo nos dio gran libertad para recorrer Waqrapukara, mientras conversa con los guardianes del Ministerio de Cultura, quienes han logrado mantener en buen estado el recinto arqueológico, durante la cuarentena.

 Luego nos reunió para preguntarnos: “¿qué había sido ese lugar?”. En esta oportunidad, sus alumnas ocasionales respondimos. Sin embargo, Estoy segura que los alumnos y alumnas de la Institución Educativa tienen más percepciones de lo que significó Waqrapukara, la mayoría nació en Acomayo. un lugar con tanta preponderancia histórica que debe ser difundida a nivel local, nacional e internacional.

Tengo la hipótesis de que Waqrapukara debió llamarse Wayrapukara, porque es de donde provienen todos los vientos, al menos eso sentí del paisaje y el camino, pero aún queda mucho por investigar.

No hubiera sido posible recorrer este trayecto al lado de un gran maestro como Zoylo Ladislao de no ser por otro gran maestro. Alberto Quintanilla del Mar, Pintor y admirador de Waqrapukara quien soñó con este camino mientras estuvimos en cuarentena ,en la ciudad de Lima, durante los meses de junio y julio. ¡Gracias a ambos, maestros!