03/08/2021

Vacunas: el antídoto contra el coronavirus

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No hay excusa para no recibir las dosis. Estudios especializados determinaron que hay tres beneficios tras recibir las dos dosis: la persona contrae el virus, pero no desarrolla enfermedad; no desarrolla síntomas severos, de manera que la vacuna evita que las personas sean hospitalizadas; y el vacunado no contrae el virus, por lo tanto, tampoco desarrolla síntomas ni enfermedad.

El coronavirus SARS-CoV-2 ha dejado una estela de muerte. Desde el inicio del estado de emergencia, en Cusco murieron 4.055 personas a causa del virus: 1321 en la primera ola y 2734 en la segunda, que fue más letal con una tasa de letalidad de 4.08%.

Muchas familias quedaron destruidas por la violencia del virus. Durante estos 16 meses vimos morir a miles de peruanos y fuimos testigos de cómo colapsaron los hospitales, no había camas en cuidados intensivos, escaseaba el oxígeno medicinal, no había suficiente personal médico, etc.

En un inicio, la mayoría de víctimas eran los adultos mayores de 65 años: no soportaban los estragos del virus en sus pulmones y desfallecían. En la segunda ola, los decesos aumentaron en grupo de personas mayores de 50 años y después afectó a los 40 años.

Con la llegada de las vacunas empezó a disminuir la cantidad de muertos. De 30 fallecidos diarios en promedio en abril y mayo bajamos a 10 y 5 aproximadamente en junio y julio.

Según la sala situacional COVID-19 de la Gerencia Regional de Salud Cusco del jueves 15 de julio, las camas en los hospitales empezaron a liberarse. Quedaban ocho camas disponibles en las Unidades de Cuidados Intensivos y 20 en cuidados intermedios de los hospitales Regional y Antonio Lorena del Minsa, y en el nosocomio Adolfo Guevara Velasco de EsSalud.

Los reparos con las vacunas

La vacuna es sinónimo de esperanza de vida. El gerente regional de Salud del Cusco, Juan Spelucín Runcimán, explicó que la vacuna evita que la persona contagiada con el COVID-19 desarrolle los síntomas graves de la enfermedad y, por ende, requiera hospitalización.

Además, estudios especializados determinaron que hay tres beneficios tras recibir las dos dosis: la persona contrae el virus, pero no desarrolla enfermedad; no desarrolla síntomas severos, de manera que la vacuna evita que las personas sean hospitalizadas; y el vacunado no contrae el virus, por lo tanto, tampoco desarrolla síntomas ni enfermedad.

Algunos también cuestionan la eficacia de la vacuna china Sinopharm, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que la eficacia alcanza un 78 % para casos sintomáticos de COVID-19 y para evitar la hospitalización. En personas con diabetes, la cifra se reduce a 63 %.

Sin embargo, hay un sector de la población que ronda el 30% que no quiere vacunarse por miedo o porque la desinformación originó algunos mitos respecto a las vacunas. En la Amazonía, por ejemplo, los pobladores nativos son influenciados por grupos evangélicos para oponerse a la inmunización; y en las zonas andinas hay gente que piensa que la vacuna esteriliza o genera impotencia en los varones.

La falla estuvo en la falta de un proceso de información y sensibilización previo al inicio de la vacunación. Lo que debe quedar claro es que la única forma de protegerse del virus son las vacunas.

El Perú ya puso más de 10 millones de vacunas y en Cusco la cifra supera los 150 mil vacunados. Mañana y pasado mañana se realizará la vacunatón para las personas que tienen entre 40 y 29 años de la provincia del Cusco.

Las recomendaciones a los ciudadanos es que actualicen sus datos en el aplicativo ACTUALIZATE (https://actualizate.diresacusco.gob.pe). Y el día de su vacunación debe acudir al punto de vacunación más cercano a su domicilio con su DNI, dos mascarillas, protector facial y guardar la distancia de dos metros de persona a persona.   

La vacuna es el antídoto contra el virus y la muerte.