29/01/2023

Mineras no son ajenas a reacciones generadas por protestas

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Hudbay, Glencore y Anabi son tres empresas que tienen minas de cobre en territorio de la región Cusco. Sus campamentos han sufrido ataques en estos últimos días. En esa zona hay escasez de policías.          

Entre el jueves y el domingo personas desconocidas ingresaron y provocaron incendios y daños materiales a las compañías mineras transnacionales Hudbay Perú, en Chumbivilcas, y Antapaccay Glencore, en Espinar. También al proyecto de la mienra Anabi.

La tarde del jueves pasado, a las 15:00 horas, un grupo ingresó a las instalaciones de la Unidad Minera Constancia, de la canadiense Hudbay, e incendió equipos y ocasionó daños a las instalaciones de su campamento. Afectaron, según la empresa, maquinaria importante para la relavera y camiones de transporte de insumos críticos para la operación.

“Desde Hudbay Perú rechazamos enérgicamente el actuar delictivo de estas personas que pone en riesgo la seguridad de nuestros trabajadores, contratistas y la población en general”, señaló la empresa en un comunicado.

Mientras que la tarde de hoy, en Espinar, un grupo de personas invadió las instalaciones de la mina Antapaccay de la suiza Glencore. Ocurrió al promediar el mediodía. Según un comunicado de la empresa, los invasores saquearon pertenencias de los trabajadores y bienes de la empresa y quemaron el campamento.

“Condenamos enérgicamente estos actos de violencia, demandamos respeto a la integridad de personas y a la propiedad privada, e invocamos a las dirigencias sociales a dialogar con las autoridades nacionales para poner fin a la ola de violencia que sacude al país con un lamentable costo de vidas humanas”, señalaron.

En tanto, también incendiaron instalaciones del campamento de la minera Anabi en territorio de la provincia de Cotabambas (Apurímac). Anabi tiene operaciones en una zona que está en el límite entre las regiones Apurímac y Cusco.

Las malas relaciones

Lo que hay que señalar también es que desde hace dos días hay pocos policías en las localidades que forman parte del corredor minero del sur, donde operan ambas empresas transnacionales. Según fuentes policiales, casi todos los agentes han sido convocados para prestar seguridad a los “activos críticos” de las ciudades de Cusco, Arequipa y Puno. Los pocos agentes que se quedaron permanecen, por ejemplo, en la Comisaría de Espinar.

De otro lado, es preciso señalar también que tanto Hudbay como Antapaccay no tienen relaciones demasiado cordiales con las poblaciones donde tienen sus operaciones. En años pasados hubo constantes protestas por incumplimiento de compromisos y afectación al medio ambiente y los derechos de las comunidades.

En curso hay actualmente mesas de diálogo instaladas para atender las plataformas provinciales, distritales y hasta comunales en Espinar y Chumbivilcas. No obstante, debido a la crisis política estás están paralizadas y no registran avances en la solución de las agendas locales.

En el caso de Anabi, tuvo problemas con comunidades de Quiñota donde tuvo una mina que está en fase de cierre, pero que, según los dirigentes, el trabajo es deficiente y se sigue generando contaminación. Meses atrás casi quemaron lo que queda de la minera en esa localidad.